07 febrero 2026

Isla da Queimada Grande - Brasil

Si hay algo que nos fascina en este blog son, sin duda, los sitios no aptos para humanos, y la isla de la que vamos a hablar hoy es uno de los más icónicos

La Ilha da Queimada Grande es una isla aparentemente paradisiaca junto a las costas de Brasil. Se trata de una islita pequeña (unas 43 hectáreas) y deshabitada, a unos 33 Km de la costa de São Paulo. Su nombre en portugués (Isla de la gran quemada) probablemente se deriva de las queimadas, un proceso de tala y quema de bosques para despejar el terreno para la agricultura, de hecho, hace años se intentó construir una gran plantación de plátanos en la isla y fracasó.

El motivo de este fracaso se entiende perfectamente con el sobrenombre de esta pequeña isla: Ilha das Cobras o "Isla de las serpientes". En realidad la isla no tiene cobras, pero si que tiene una altísima densidad de víboras (Viperidae); más concretamente de Víboras de cabeza de lanza dorada (Bothrops insularis), una especie endémica extremadamente venenosa. 

La ausencia de depredadores ha permitido que las serpientes se hagan con la isla

La peligrosidad de esta especie y su elevadísimo número convierten este lugar en uno de los más peligrosos del mundo. Se estima que hay hasta 5 serpientes por metro cuadrado, con una población total de miles de ejemplares, cuyo veneno puede causar necrosis, hemorragias internas y la muerte en humanos.

Hace unos 10.000-11.000 años, el nivel del mar subió separando esta isla y la isla da Queimada Pequeña (de una 10 Has) del resto del continente. Las serpientes que habitaban este lugar quedaron completamente aisladas viéndose obligadas a alimentarse de las pocas aves que hacían escala en esta isla durante sus migraciones. Esto concedía a las serpientes una sola bala que debían aprovechar con cuidado. Con el tiempo (y la competencia), estas serpientes fueron evolucionando y desarrollando un veneno cinco veces más potente que sus compañeras continentales para evitar que las escasas presas escapasen.

Tan bonita como peligrosa, las Víboras de cabeza de lanza dorada son las guardianas de esta isla.

Actualmente, la serpiente de la Isla Quemada (Bothrops insularis) es una de las serpientes más venenosas del mundo y a pesar de que se sabe defender muy bien, se la considera en peligro de extinción ya que no tiene ningún otro hábitat en el que vivir, con lo que podría ser eliminada fácilmente por los incendios forestales (o las queimadas).

Estas peligrosas y abundantes víboras, ni siquiera son la única especie de serpiente de la isla, un lugar en el que resulta extremadamente fácil dar un paso en falso y que ya se ha cobrado numerosas vidas. Cuenta la leyenda que todos los últimos faroleros de la isla (y sus familias) murieron debido a los ataques de serpientes. En las primeras décadas del siglo XX el gobierno se cansó de perder fareros y decidió automatizar el faro de la isla. Si ya es duro de por sí vivir en un faro, el de la Isla da Queimada Grande es quizás el que que más mortalidad acumula del mundo.

El faro en el que nadie quiere vivir

Así las cosas, el gobierno de Brasil ha prohibido a los civiles el acceso a la isla, solo se permite la entrada a la Marina brasileña para el mantenimiento del faro y a científicos autorizados, que tienen en esta isla un laboratorio natural de gran valor. Se trata de un importante serpentario a nivel mundial y, por eso, en 1985, fue declarada Área relevante de interés ecológico.

+ info: NatGeo