09 julio 2026

Black Rock City - EEUU

Hoy vamos a hablar de una de las ciudades más sorprendentes del planeta, una ciudad efímera que se crea desde cero cada año, convirtiéndose en uno de los asentamientos más poblados de Nevada, para después desaparecer sin dejar rastro al cabo de unos pocos días. Bienvenidos a Black Rock City, la mayor ciudad temporal del mundo!!

Black Rock City (o BRC) es una ciudad temporal que aparece cada año en los vestigios de un antiguo lago en el desierto Black Rock, en el estado de Nevada, a unos 150 kilómetros al noreste de Reno. No es un municipio, no tiene gobierno y solo dura una semana, pero eso no la impide convertirse en una de las mayores ciudades de Nevada convirtiéndose en el hogar de más de 50.000 personas durante la celebración del festival "Burning Man".

Cada verano, los asistentes al evento construyen la ciudad durante días hasta el 1 de Septiembre (día del trabajo en EEUU), después celebran un festival que dura aproximadamente una semana, y el último día, queman una gran escultura de un hombre de madera (de ahí el nombre del festival: "Hombre quemado"). Una vez concluido el festival, todos los asistentes borran todo rastro de su presencia y dejan el desierto tal y como estaba: deshabitado y vacío.

Vista aérea nocturna del evento central del festival (la quema del Burning Man)

Historia:

Todo empezó con una fiesta en la playa de Baker Beach, en San Francisco durante el solsticio de verano de 1986. Al finalizar la celebración, probablemente inspirándose en la Noche de San Juan, los asistentes decidieron quemar una estatua de madera de un hombre de 2.4 metros de altura y otra más pequeña de un perro. Entre los escasos asistentes (unas 35 personas) estaban Larry Harvey y Jerry James, quienes quedaron fascinados con este concepto: tenían una playa (nudista) con un cómodo lecho de arena donde expresarse con total libertad, arte, música, bebida, probablemente un montón de drogas y el fuego como elemento hipnótico y cohesionador... fascinados por la experiencia, repitieron al año siguiente, esta vez con una estatua el doble de alta, y para 1988 el hombre quemado (o Burning Man) ya medía 12 metros y había más de 200 personas asistiendo a su quema.

El primer Burning Man en 1986

Sin embargo, en 1990 las cosas se complicaron, la fiesta en la playa fue prohibida por la policía debido al evidente riesgo que suponía quemar un hombre gigante de madera cerca de los árboles y la maleza de la zona. La estatua tuvo que ser desmontada para ser reconstruida en otro lugar.

Al mismo tiempo, Kevin Evans y John Law estaban organizando un evento artístico llamado «Zone Trip n.º 4» en los vestigios de un lago perdido en un remoto desierto de Nevada (Black Rock Desert). El evento consistía en una exposición dadaísta con presentaciones de arte contemporáneo y esculturas temporales que serían quemadas al finalizar la exposición. Esto cuadraba perfectamente con las aspiraciones de Harvey y James, quienes viajaron hasta allí con su hombre de madera dispuestos a darle fuego.

Así nació la ciudad de Black Rock City, inicialmente organizada por Larry Harvey, John Law y Michael Mikel, basada en la exposición de Kevin Evans y con el simbólico hombre quemado de Jerry James. Durante 7 años la ciudad duplicó su tamaño cada año convirtiéndose en un foro temporal de arte y creatividad.

El primer Burning Man en el desierto de Black Rock

Sin embargo, a finales de los 90s Evans y James se mudaron y abandonaron la sociedad. El evento se había hecho conocido y había vuelto a atraer la atención de la policía, así que, en 1997, Harvey y otros cinco organizadores formaron una sociedad de responsabilidad limitada (Black Rock City, LLC.) para controlar el evento. Esto no le hizo ninguna gracia a John Law, quien se retiró de la sociedad en forma de protesta; años más tarde demandaría a Larry Harvey y a Michael Mikel para que todas las marcas registradas relacionadas con el «Burning Man» fueran parte del dominio público.

Desde entonces, uno de los mayores retos de los organizadores ha sido mantener el equilibrio entre la salvaje libertad de los asistentes y el cumplimiento a los restricciones impuestas por ecologistas y policía. Así se fueron implantando normas como una rígida organización vial, un límite de velocidad no superior a los 16 km/h, prohibición de coches (excepto los "vehículos artísticos"), la prohibición de antorchas, fuegos artificiales, armas de fuego (incluso las descargadas) o perros.

El Burning Man ha ido ganando altura y tamaño con el paso de los años.

El área donde se realiza el espectáculo está rodeada por una cerca plástica de 11 km de largo. Esta barrera de 1.2 m de altura tiene la misión de atrapar cualquier resto que pudiera salir del evento y restringe el acceso a los vestigios del lago para los participantes del festival.

El Hombre Quemado:

El nombre del festival se debe a un ritual que consiste en quemar una gigantesca escultura de madera con forma de hombre durante la noche del sábado. La quema del "burning man" es una celebración espectacular con fuegos artificiales y explosiones, y en cierto modo guarda similitudes con las Fallas de Valencia.

Adicionalmente, todos los años se construye un templo de madera, que ha de ser quemado la última noche, el domingo. A diferencia del Burning Man, la quema del templo se hace en silencio total, ya que es un ritual dedicado a las personas que han fallecido durante el último año. Durante la semana previa, los participantes escriben en el templo o dejan notas y fotos dentro, con la idea de quemarlos al finalizar el evento, en una especie de rito funerario moderno.

El año pasado, un arquitecto español (Miguel Arraiz) fue el encargado de crear el Temple of the Deep que fue pasto de las llamas el último día del evento.

Los Diez Principios

El espíritu del festival se resume en 10 principios elaborados por Larry Harvey en 2004. Estos 10 mandamientos resumen la esencia del festival y los objetivos que inicialmente perseguían sus creadores:

Inclusión radical: En principio, todo el mundo es bienvenido, sólo se necesita pagar la entrada (que no es poco: unos 750 $) y, recomendablemente, seguir las explicaciones de su manual de supervivencia. El obsceno precio de las entradas es sin duda una de las incongruencias más deliciosas del festival; por eso mismo, la organización del Burning Man ofrece becas a cientos de artistas cada año, que contribuyen creando piezas artísticas en la ciudad-desierto

Desmercantilización: El evento busca crear una comunidad altruista y libre de cualquier preocupación por el dinero. No se permite la explotación comercial o la monetización de ningún bien o servicio. Las únicas transacciones monetarias que se permiten están relacionadas con el transporte o la venta de hielo y bebidas no alcohólicas (principalmente café), y todos los beneficios obtenidos se destinan a distintas fundaciones sin ánimo de lucro.
Tampoco se admiten marcas, patrocinadores o publicidad de ningún tipo, nada que incite al consumismo... 
Los asistentes solo pueden compartir, regalar o, como mucho, intercambiar favores. 

Regalar: El veto a cualquier actividad comercial obliga a los asistentes a ejercer una "economía del regalo", en la que se intercambian favores o se practica el trueque sin esperar nada a cambio. No es raro encontrar «tiendas gratuitas» donde los bienes y servicios se regalan (la Tienda de Abrazos Gratuitos es un claro ejemplo)

Autosuficiencia radical: La ausencia de economía o de servicios obliga al individuo a ser completamente autosuficiente durante los días que dura el festival. Todos los asistentes deben estar preparados para una experiencia exigente y llevar todo lo necesario para subsistir en un lugar tan hostil y remoto como "el Desierto de Roca Negra". Así, los participantes traen su propia agua, comida y regalos para intercambiar. Todo cuanto sea necesario para subsistir una semana en el desierto. En caso de emergencia, hay una gasolinera a unos 40 km, pero es raro que los asistentes salgan del festival.

Autoexpresión radical: Todos los participantes deben respetar las libertades propias y ajenas, y se espera de ellos que se expresen con total libertad. El nudismo y el sexo en público es relativamente frecuente a pesar de la presencia de familias y niños, algo poco común en la puritana sociedad estadounidense.

La moda está a la altura de otras manifestaciones artísticas.

Esfuerzo comunal: En todo momento se fomenta la creación de una comunidad y un espacio común basados en valores de cooperación y colaboración. De hecho, el precio de algunas parcelas o servicios varía en función de la implicación en las tareas comunes de quien la pida.

Responsabilidad cívica: Se espera que los participantes actúen de acuerdo a la ley local, federal y estatal, y que asuman la responsabilidad por sus acciones dentro del festival.

Quema del Burning Man vista desde un dron

Leave no trace: Uno de los objetivos del festival es no dejar ninguna huella del evento; para ello, los participantes deben recoger toda la basura que generen y un ejercito de voluntarios se dedican a recuperar la zona una vez terminado el festival. 

Participación: A diferencia de otros festivales, los asistentes son partícipes del festival, no meros espectadores. Gran parte de la magia del evento se debe a las creaciones artísticas y a la espontaneidad del público.

"No expectadores", así de claro se expresan las tiendas gratuitas de Black Rock 

Inmediatez: El "aquí y ahora" es una de las premisas básicas, el evento tiene una duración muy acotada en la que todo el mundo debe dar lo mejor de si mismo sin reservas.

Podríamos escribir ríos de tinta sobre el cumplimiento de estos principios, y desde los primeros años en el desierto, siempre ha habido gente descontenta con la deriva del festival. Lo cierto es que cada vez hay una disonancia mayor entre lo que se pregona (una experiencia integradora de supervivencia en el desierto) y lo que se ve en algunas ediciones: Influencers postureando, Tech-bros millonarios que pagan la entrada a sherpas para que les hagan de sirvientes o caravanas de lujo con jardín incluido en mitad del desierto. En una ciudad sin cobertura que debería ser un oasis de anonimato sin redes sociales ni tendencias, la llegada de estos cuerpos extraños a convertido el evento en algo parecido a un Coachella en el desierto.

Caravana de lujo en el Burning Man

Este descontento se ha plasmado en numerosas ocasiones y es compartido por algunos de sus creadores, como John Law. El 28 de agosto de 2007, un hombre apodado «BMorg», descontento con la organización del festival, decidió quemar la escultura del Burning Man cinco días antes de lo programado (en principio se iba a quemar durante un eclipse lunar). Una nueva estatua fue construida justo a tiempo para ser quemada la noche del sábado, tal y como estaba planeado.

Críticas y Polémicas

En los últimos años, el festival no está exento de incidentes y polémicas, desde gente que se arroja a las llamas del Burning Man, hasta ediciones canceladas. De hecho, en los últimos años, éste festival parece estar maldito y es frecuente que no se lleguen a vender todas las entradas:

Las ediciones de 2020 y 2021 tuvieron que ser cancelados debido a la Pandemia de Covid-19. A pesar de las restricciones, en 2021 se organizó un "Renegade Burn" (o Plan B) alternativo que logró reunir a 20.000 asistentes. Paradójicamente, esta versión anárquica y espontánea fue mucho más fiel al espíritu inicial del festival y muchos asistentes siguen reclamando hoy en día que sustituya al evento oficial.

El Renegade Burn planteó un espectáculo de drones como alternativa a la quema de la estatua tradicional

En 2022 el clima no ayudó y se registraron numerosas tormentas de polvo con unas temperaturas abrasadoras que rara vez bajaban de los 38ºC

En el 2023 unas fuertes lluvias torrenciales obligaron a cancelar el evento dejando atrapados a los asistentes en un lodazal. En 24 horas llovió el equivalente a dos o tres meses, convirtiendo el desierto en una trampa mortal (de hecho, un hombre de 40 años apareció muerto en la esplanada principal). Las carreteras de acceso al festival quedaron cerradas y la organización mandó de vuelta a casa a todo aquel que se dirigiese a Black Rock City. También aconsejó a quienes ya estaban allí refugiarse en un lugar seguro con abundante comida, algunos de los artistas invitados tuvieron que huir haciendo auto-stop..

Una pareja pasea por los restos de la edición de 2023

Al margen de incidentes climáticos o pandemias, hay varios asuntos que están erosionando la credibilidad del festival:

- Gentrificación: El desembarco de las élites de Silicon Valley con sus campamentos de lujo ha desvirtuado en gran medida la esencia de festival. Los multimillonarios dueños de Google, Amazon, Tesla, Facebook, Uber... compiten cada año por ver quien gasta más dinero con campamentos exclusivos en donde agasajan a sus invitados con chefs de fama mundial, camas ostentosas y baños privados. En un festival donde se comparte todo, estos enclaves son la excepción, no se puede acceder sin invitación previa y suponen una bofetada de realidad para quienes acuden al festival buscando una experiencia humilde de autosuficiencia y conexión con el prójimo. En el desierto también existen clases.

-Condiciones laborales: Otra queja recurrente son las condiciones laborales de quienes trabajan en el festival. La organización colecciona numerosas demandas y denuncias por las precarias condiciones de quienes se encargan de montar y desmontar esta ciudad temporal. Un festival que genera casi 30 millones de dólares solo en venta de entradas no debería escatimar en gastos o seguridad, pero por lo visto no es así.

- Impacto ambiental: Black Rock City se vende como un paraíso ecourbanista, un laboratorio en el que empresas de innovación tecnológica tratan de buscar soluciones para problemas comunes en todas las urbes del mundo. Para cumplir este compromiso ambiental, gran parte de la ciudad tiene el paso prohibido a automóviles (solo se permiten vehículos artísticos). A diferencia de otras ciudades, el diseño de Black Rock City se basa en las necesidades de peatones y ciclistas, no prioriza a los automóviles. 

Por otro lado, también se muestra una preocupación creciente por la reducción de los desechos y la gestión de los residuos que se producen. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el impacto medioambiental es innegable. Algunas zonas como el antiguo lago se han tenido que vallar para impedir la entrada de basura y público.

Desde sus inicios, el festival nunca ha logrado los estándares de sostenibilidad que se habían marcado como objetivo. La causa, en gran medida, es el enorme consumo energético de gran parte de los espectáculos. Desde hace unos años se han creado Black Rock Labs y Portable, una start-up tecnológica, para investigar un suministro eficiente de energía que funcione con fuentes renovables, principalmente energía solar. La idea es abandonar gradualmente el uso de energías fósiles, pero el objetivo aun parece lejano.

Diseño urbano

Como ya hemos visto, cada año, entre finales de agosto y principios de septiembre, miles de personas se dan cita en las altas llanuras desérticas del Desierto de Black Rock, para celebrar uno de los mayores eventos artísticos y culturales del mundo: el Burning Man. Se trata de un festival que destaca en muchos aspectos: un apartado artístico único, una cuidadísima selección de músicos y DJs, moda rebelde, esculturas condenadas a arder, experimentos arquitectónicos, vehículos loquísimos... pero el apartado que más nos interesa en este blog es sin duda la ciudad de Black Rock City. Una ciudad inmensa que cada año aparece de la nada y desaparece al cabo de una semana sin dejar rastro.


Burning Man 2022

Para comprender mejor esta peculiar ciudad hay que entender las premisas de su ideólogo y creador: el arquitecto Rod Garret. La idea básica era crear un festival de alta densidad en un terreno deshabitado e inhóspito y en el que sus habitantes se puedan desplazar a pie o en bicicleta. 

Para ello, Garret optó por un diseño en cuadrícula con forma de media luna con un gran espacio central en el que se concentran las actividades más importantes. El trazado urbano con el que se diseñó Black Rock City no ha cambiado significativamente desde su creación en 1997; la mejor prueba de su eficiencia es que ha sabido escalarse y adaptarse al enorme éxito del festival sin cambios sustanciales.

Este diseño urbano se inspira en las ciudades jardín concéntricas de Ebenezer Howard, organizándose desde lo general a lo particular. Primero se definen las zonas principales que van a componer la ciudad considerando factores como el programa o el nivel de ruido. De este modo, en el centro se sitúa la 'Family Friendly Zone', un espacio tranquilo y apto para todos los públicos; mientras que en la periferia, cerca del borde de la ciudad, se establecen las 'Party Zones', mucho más cañeras y propensas a molestar.

Mapa urbano de Black Rock City en 2001 [Boston Rare Maps]

En el centro de la ciudad encontramos "La Playa", un enorme espacio circular con un diámetro de 1,5 Km. Toda la ciudad se articula en torno a esta plaza que albergará los actos principales del festival y en la que se ubican la escultura del Burning Man, que arde la noche del sábado, y el templo, que arderá la noche siguiente poniendo fin al festival. La enorme estatua del Burning Man también sirve de referencia durante todo el evento siendo visible desde cualquier punto de la ciudad.

Alrededor de esta plaza, la ciudad adopta una forma de herradura, permitiendo que todas las zonas tengan acceso a este espacio público. La playa es el elemento cohesionador de toda la ciudad, el punto central en el que convergen todas las calles principales. Estas calles y avenidas principales siguen una disposición radial similar a las manecillas de un reloj, de hecho, se llaman como las horas: desde las 2 hasta las 10, con una separación de 30 minutos entre cada una. 

Perpendiculares a estas calles encontramos un trazado interior en el que las calles secundarias adoptan las letras del abecedario, empezando por la A para las calles más cercanas a la playa y aumentando sucesivamente a medida que nos alejamos del centro.

Una vez creada la red vial, se define el interior de las manzanas o parcelas. Estas parcelas se pueden subdividir, y cada habitante puede crear nuevas calles peatonales. Frecuentemente, estas calles más estrechas y secundarias son decoradas por diferentes artistas, de este modo se personaliza cada rincón de la ciudad respetando la planificación general.

Mapa "astronómico" de Black Rock City en 2004 [Boston Rare Maps]

La ciudad efímera

Uno de los mayores retos de este diseño ha sido sobrevivir a su propio éxito y saber adaptarse a un incremento constante de su población. Actualmente asisten más de 70.000 personas al festival; esto hace que durante unos pocos días, Black Rock City se convierta en la séptima más poblada de Nevada. 

Este crecimiento supone todo un desafío a nivel logístico: hay que organizar la limpieza, comunicaciones, centros de salud o servicios de emergencia. Además, para hacer frente a los requisitos solicitados por parte de la Oficina de Administración de Tierras, se desarrollaron planes para tratar el saneamiento, la seguridad, el alojamiento, el tráfico, el estacionamiento de los vehículos, el suministro de agua y alimentos o el riesgo de incendios.

Además del necesario trato con la burocracia oficial, Black Rock City ha desarrollado su propio sistema burocrático. Un Departamento de Obras Públicas se encarga de las distintas tareas que son necesarias para facilitar la convivencia de todos los habitantes. Entre ellas, pinta, suelda, reajusta y acondiciona la cuadrícula de calles que conectan todos los barrios de la ciudad.

Incluso, hay quienes tienen la misión de proporcionar una especie de fuerza policial informal, pero con un rol más cercano al de un mediador para solventar pequeños problemas o altercados, que al de un verdadero policía estadounidense.

Mapa urbano de Black Rock City en 2001 [Boston Rare Maps]

Todos los elementos que componen la ciudad son temporales: desde los vehículos hasta los edificios, tiendas o estructuras. La población de Black Rock City también desaparece sin dejar rastro una vez que termina el evento y están tan concienciados con el cuidado del entorno que su objetivo (aun lejano) es ser la primera ciudad del mundo con un índice de emisiones de carbono negativo.

La ciudad, pese a ser efímera, está pensada para facilitar la vida de los miles de personas que se reúnen allí, al mismo tiempo que refuerza los lazos comunitarios en un entorno participativo y sostenible. Se trata de un experimento urbano que no está condicionado por criterios económicos o de rentabilidad y que se puede permitir apostar por mejorar la vida de sus habitantes. Cuenta con una red de calles aptas para ciclistas y peatones, con amplias avenidas y calles más pequeñas salpicadas de espacios públicos de reunión. Hay un núcleo urbano, una gran explanada, barrios diferenciados e incluso suburbios más tranquilos. A pesar de no estar permitido el dinero, no faltan restaurantes, bares, locales de música e instalaciones educativas.

El diseño del entorno urbano en el que se desarrolla la acción se basa en la participación de todo aquel que cree que puede aportar algo para mejorarlo. Son más de 2.000 organizadores y voluntarios los que participan para hacer surgir esta ciudad de la nada y poco después, desmantelarla hasta hacerla desaparecer como si no fuese más que un espejismo del desierto.


Acid Pauli actuando en el escenario Robot Heart durante el Burning Man 2014. Acid Pauli es uno de los artistas más representativos del estilo musical predominante en el festival, música electrónica con matices orgánicos.

+ Info: BBC - Burning Man Project - NatGeo

07 febrero 2026

Isla da Queimada Grande - Brasil

Si hay algo que nos fascina en este blog son, sin duda, los sitios no aptos para humanos, y la isla de la que vamos a hablar hoy es uno de los más icónicos

La Ilha da Queimada Grande es una isla aparentemente paradisiaca junto a las costas de Brasil. Se trata de una islita pequeña (unas 43 hectáreas) y deshabitada, a unos 33 Km de la costa de São Paulo. Su nombre en portugués (Isla de la gran quemada) probablemente se deriva de las queimadas, un proceso de tala y quema de bosques para despejar el terreno para la agricultura, de hecho, hace años se intentó construir una gran plantación de plátanos en la isla y fracasó.

El motivo de este fracaso se entiende perfectamente con el sobrenombre de esta pequeña isla: Ilha das Cobras o "Isla de las serpientes". En realidad la isla no tiene cobras, pero si que tiene una altísima densidad de víboras (Viperidae); más concretamente de Víboras de cabeza de lanza dorada (Bothrops insularis), una especie endémica extremadamente venenosa. 

La ausencia de depredadores ha permitido que las serpientes se hagan con la isla

La peligrosidad de esta especie y su elevadísimo número convierten este lugar en uno de los más peligrosos del mundo. Se estima que hay hasta 5 serpientes por metro cuadrado, con una población total de miles de ejemplares, cuyo veneno puede causar necrosis, hemorragias internas y la muerte en humanos.

Hace unos 10.000-11.000 años, el nivel del mar subió separando esta isla y la isla da Queimada Pequeña (de una 10 Has) del resto del continente. Las serpientes que habitaban este lugar quedaron completamente aisladas viéndose obligadas a alimentarse de las pocas aves que hacían escala en esta isla durante sus migraciones. Esto concedía a las serpientes una sola bala que debían aprovechar con cuidado. Con el tiempo (y la competencia), estas serpientes fueron evolucionando y desarrollando un veneno cinco veces más potente que sus compañeras continentales para evitar que las escasas presas escapasen.

Tan bonita como peligrosa, las Víboras de cabeza de lanza dorada son las guardianas de esta isla.

Actualmente, la serpiente de la Isla Quemada (Bothrops insularis) es una de las serpientes más venenosas del mundo y a pesar de que se sabe defender muy bien, se la considera en peligro de extinción ya que no tiene ningún otro hábitat en el que vivir, con lo que podría ser eliminada fácilmente por los incendios forestales (o las queimadas).

Estas peligrosas y abundantes víboras, ni siquiera son la única especie de serpiente de la isla, un lugar en el que resulta extremadamente fácil dar un paso en falso y que ya se ha cobrado numerosas vidas. Cuenta la leyenda que todos los últimos faroleros de la isla (y sus familias) murieron debido a los ataques de serpientes. En las primeras décadas del siglo XX el gobierno se cansó de perder fareros y decidió automatizar el faro de la isla. Si ya es duro de por sí vivir en un faro, el de la Isla da Queimada Grande es quizás el que que más mortalidad acumula del mundo.

El faro en el que nadie quiere vivir

Así las cosas, el gobierno de Brasil ha prohibido a los civiles el acceso a la isla, solo se permite la entrada a la Marina brasileña para el mantenimiento del faro y a científicos autorizados, que tienen en esta isla un laboratorio natural de gran valor. Se trata de un importante serpentario a nivel mundial y, por eso, en 1985, fue declarada Área relevante de interés ecológico.

+ info: NatGeo

18 enero 2026

Coreomanía

Baile alrededor del árbol de mayo por San Jorge (Pieter Brueghel el Viejo)

Todo comenzó una buena mañana de mediados de julio de 1518... una joven alsaciana llamada Frau Trofea paseaba por las calles de Estrasburgo (actualmente Francia, en aquella época una ciudad del Sacro Imperio Romano Germánico), cuando de repente, sin que mediase música ni provocación alguna, Frau comenzó a bailar. No era un baile alegre, se trataba más bien de una danza frenética y desesperada. Ese día Frau Trofea bailó fervorosamente en estado de trance hasta caer desmayada por el agotamiento una vez entrada la noche.

Esta situación se prolongó durante tres días seguidos, los vecinos miraban atónitos a la desdichada Frau sin entender nada. Pero quizás lo más aterrador era que poco a poco otros vecinos siguieron su ejemplo. Al cabo de una semana se habían unido 34 personas, a principios de Agosto ya eran un centenar y para final de mes, unos 400 bailarines danzaban descontrolados por las calles de Estrasburgo.

Hombres y mujeres de toda la ciudad bailaban bajo el calor estival hasta el límite de sus fuerzas. No había sonrisas, nadie parecía disfrutar, pero tenían que hacerlo. Con los pies ensangrentados, algunas de estas personas finalmente murieron de ataques al corazón, fallos vasculares cerebrales o simple agotamiento.​ Había que bailar.

Baile de Boda (Pieter Brueghel el Viejo). Las obras de ambos Pieter Brueghel (el joven y el viejo) son  el mejor documento gráfico de esta época y este episodio histórico.

El resto de los ciudadanos asistían perplejos al macabro espectáculo, muchos se desesperaban al descubrir por la mañana que un familiar, un amigo o un vecino se había unido al grupo de bailarines. Nadie era capaz de dar una explicación de porqué lo hacían.

A pesar de lo increíble del suceso, varios documentos históricos, apuntes de doctores, sermones, crónicas e incluso bandos publicados por el municipio de Estrasburgo nos hablan de este episodio que pasó a ser conocido como la "peste de baile" o la "plaga de la danza". Hoy en día, estos capítulos (no fue el único) son más conocidos como coreomanía, danzamanía, enfermedad del baile o baile de san Vito.

A medida que la epidemia se extendía, los nobles, preocupados por el futuro de la ciudad, buscaron el consejo de los sabios y médicos locales. Éstos descartaron las causas astrológicas (sea lo que sea que significa eso) y en su lugar hipotetizaron que la epidemia se podía deber a una enfermedad causada por un aumento en la temperatura de la sangre. En aquella época, el remedio universal para cualquier enfermedad relacionada con la sangre eran los sangrados, pero en este caso no parecía la solución, muchos bailarines se estaban desangrando por los pies y eso no les impedía seguir con su coreografía.

Danse Macabre (Camille Saint-Saëns). La danza macabra es una alegoría artística surgida en Europa a finales de la Edad Media (especialmente entre los siglos XIV y XV) como respuesta al trauma colectivo de la Peste Negra, que eliminó a gran parte de la población. Personifica la universalidad de la muerte, el "gran igualador". Independientemente del estatus social, la edad o la riqueza; todos (desde reyes hasta mendigos) deben unirse a la danza final hacia la tumba.

En vista de las proporciones que tomaba el asunto, las autoridades locales optaron por una salida mucho más original: habilitar varios espacios públicos para que la gente bailase hasta que se les pasase la tontería. Se creía que si las personas bailaban día y noche, en algún momento  mejorarían. Las autoridades empezaron a persuadir a la gente para que siguiesen danzando, aunque les fallasen las fuerzas. Para ello, se requisaron dos mercados (uno de ellos, el mercado de grano que se encontraba detrás de la catedral), se instalaron distintas plataformas y escenarios, y se contrataron músicos para que acompañasen a los bailarines (aun cuando éstos no parecían necesitar de ninguna música). Lo que viene siendo una especie de rave renacentista.

Sin embargo, la solución adoptada por el ayuntamiento no resolvió gran cosa, más bien al contrario. El número de afectados continuó creciendo, así como el de víctimas (algunas crónicas hablan de hasta 15 muertes diarias). De la tolerancia se pasó entonces a la prohibición. La pista de baile fue desinstalada y una ordenanza municipal prohibió música y danza en toda la ciudad, salvo para festejar bodas (e incluso en ese supuesto, nada de tambores). 

Catedral de Estrasburgo en la actualidad.

Desbordadas, las autoridades civiles pasaron el problema a las religiosas. En ausencia de otras explicaciones, la idea de que se trataba de un castigo divino no tardó en extenderse. De acuerdo con la tradición, San Vito podía castigar a través de convulsiones y ataques de epilepsia, conocidos ampliamente como chorea sancti viti (baile de San Vito). El obispado decidió una peregrinación hasta la ermita consagrada al santo en una gruta a las afueras de Saverne, en los Vosgos. Allí los danzantes se calzaron zapatos rojos y caminaron alrededor de las reliquias de San Vito y de la Virgen. La mayoría de ellos, nos dicen las crónicas, recuperaron el control corporal.

En cuanto a los danzantes de Estrasburgo, tras la peregrinación a la ermita, su destino desaparece de las páginas de la Historia. El historiador francés del siglo XIX, Jules Michelet, duda incluso de que llegasen a Saverne y da a entender que las autoridades eclesiásticas se deshicieron del problema liquidando a los enfermos, aunque los investigadores modernos dan poco crédito a esta hipótesis. Sea como fuere, nueve años después de los hechos, el sabio suizo Parecelso se desplazó a la capital alsaciana para investigar qué había ocurrido realmente allí. De los afectados sólo hallará un testigo con el que entrevistarse: la joven Frau Trofea.

La cueva de San Vito, en Saverne, Francia

Explicación

Hasta ahí el relato, tal y como ha llegado hasta nuestros días. Desde entonces, diversas hipótesis médicas han intentado explicar el extraño fenómeno. 

Las teorías modernas incluyen la intoxicación alimentaria por los productos tóxicos y psicoactivos de los hongos del cornezuelo, que crecen comúnmente en los granos de la familia del trigo (como el centeno o la cebada). La ergotamina es el principal producto psicoactivo de los hongos del cornezuelo, está estructuralmente relacionada con el fármaco recreativo dietilamida del ácido lisérgico (LSD-25) y es la sustancia a partir de la cual se sintetizó originalmente el LSD. El mismo hongo también ha sido implicado en otros capítulos históricos, como los juicios de Salem o el éxtasis de Santa Teresa de Jesús (aunque otras teorías lo relacionan con ataques de epilepsia).

Juicio de Brujas de George Jacobs, 5 de Agosto de 1692 (Thomkins H. Matteson)

Se ha hablado también de sudor inglés, otra extraña epidemia que apareció en Gran Bretaña en los siglos XV y XVI, caracterizada por una transpiración extrema. Otra candidata, la sífilis, había llegado en esa época a la ciudad traída de Italia por mercenarios franceses.

Para John Waller, historiador médico y autor del libro 'A Time to Dance, a Time to Die', la explicación tiene que ver más con psicología que con toxicología y el contexto sería el elemento clave. "La hipótesis de una enfermedad psicógenica de masas (MPI) tiene más sentido, tanto por la incidencia de brotes similares en la zona como por la resistencia de los bailarines", añade Waller, "No hay otra condición que pueda producir que alguien baile de forma continua durante varios días"

Según Waller, las malas cosechas habían golpeado la ciudad en años anteriores, provocando una hambruna extrema. esto pudo tener como consecuencia elevadas fiebres que acabaron provocando movimientos descontrolados en los bailarines. Si a esto le sumamos un contexto histórico angustioso (el miedo al avance del ejército turco se había extendido por toda Europa central) y una sociedad repleta de supersticiones (una antigua tradición cristiana que  afirma que la ira de San Vito podía provocar plagas de baile compulsivo), tenemos el caldo de cultivo perfecto para un brote de histeria colectiva.

Danzad, danzad, malditos

Si la Coreomanía tiene un nombre específico es porque no ha pasado una sola vez (si no, se llamaría "los bailarines de Estrasburgo" o algo por el estilo). Uno de los incidentes más antiguos conocidos se produjo en algún momento de la década de 1020 en Bernburg, donde 18 campesinos comenzaron a cantar y bailar alrededor de una iglesia, interrumpiendo la misa de la víspera de Navidad.

Otros brotes se produjeron durante el siglo XII, incluyendo uno en 1237 en el que un gran grupo de niños viajó desde Erfurt a Arnstadt, saltando y bailando todo el camino, un historia que bien pudo haber inspirado la leyenda del flautista de Hamelin. En otro incidente, en 1278, participaron unas 200 personas bailando en un puente sobre el río Mosa en Alemania, lo que acabó en su derrumbamiento. Muchos de los supervivientes fueron tratados en una capilla cercana dedicada a San Vito. 

Los primeros brotes importantes de coremanía ocurrieron entre 1373 y 1374, con incidentes repartidos por Inglaterra, Alemania y Países Bajos.​ El 24 de junio de 1374, uno de los mayores brotes comenzó en Aquisgrán (Alemania), antes de extenderse a otros lugares como Colonia, Flandes, Franconia, Hainaut, Metz, Estrasburgo, Tongeren o Utrecht, y a países como Italia y Luxemburgo. Otros episodios se produjeron entre 1375 y 1376, con incidentes en Francia, Alemania y Holanda. En 1428, en Schaffhausen, un monje bailó hasta la muerte y, ese mismo año, un grupo de mujeres en Zúrich también sucumbió al frenesí del baile.

Tarantella con la BSO de "El Padrino"

En Italia, encontramos un fenómeno muy similar denominado el "tarantismo", en los que se decía que las víctimas habían sido envenenadas por una tarántula o un escorpión. Su brote más antiguo conocido fue en el siglo XIII, y el único antídoto conocido era bailar con una música especial (la tarantela) para separar el veneno de la sangre. Esta afección se producía solo durante los meses de verano y se atribuía a la picadura de la mayor araña europea, la llamada araña lobo o tarántula. Al igual que con la manía del baile, la gente de repente empezaba a bailar, a veces afectada por una picadura percibida o por contagio de los demás. Muchos creían que el veneno de las picaduras sufridas anteriormente era reactivado por el calor o la música, por lo que los afectados bailaban una tarantela, acompañados por la música, con la esperanza de curar temporalmente los síntomas.

Histeria colectiva

Un trastorno psicogénico masivo se podría definir como brotes en los que varias personas de un mismo grupo se sienten enfermas a la vez. Las MPI -conocidas comúnmente como histeria colectiva- no son un fenómeno nuevo y los episodios a lo largo de la historia son raros, pero no únicos. 

  • La religión también pudo haber influido en el caso de una monja francesa que vivía en un convento durante la Edad Media y que, inexplicablemente, comenzó a maullar como un gato. Según The Epidemics of the Middle Ages (1844), todas las monjas finalmente comenzaron a maullar hasta que la policía amenazó con azotarlas.
  • Otro ejemplo histórico que se atribuyen a episodios de MPI serían los juicios a las brujas de Salem, donde 200 personas fueron acusadas de practicar brujería, lo que terminó con 30 condenas y la ejecución en la horca de al menos 19 personas.
  • Uno episodio mucho más reciente ocurrió en 1962, cuando un internado femenino en Tanzania tuvo que ser cerrado ante un inexplicable ataque de risa entre las alumnas. La risa comenzó entre tres niñas, pero se extendió afectando a 95 de los 159 alumnos. Durante semanas los profesores (que no resultaron afectados) fueron incapaces de dar las clases por lo que la escuela tuvo que cerrar el 18 de Marzo de 1962
  • Ese mismo año, en EEUU se reportó la "Epidemia del Insecto": Varias trabajadoras en una fábrica reportaron ser picadas por un mismo insecto misterioso, sufriendo mareos y náuseas, lo cual concluyó en otro episodio de histeria masiva.
  • En 2022 hubo un brote en varias escuelas de la India y quince niñas sufrieron síntomas como temblores y golpes en la cabeza, atribuidos a ansiedad grupal.
En 1938 Orson Welles emitió el programa radiofónico "La guerra de los mundos" desatando uno de los episodios de pánico o histeria colectiva más famosos y masivos de la historia.

Psicólogos, neurólogos y antropólogos han identificado la angustia severa como un factor que aumenta la probabilidad de provocar lo que se conoce como estado alterado de la conciencia. "El elemento más común en los brotes masivos de enfermedades psicógenicas es algún tipo de estrés compartido", señala Chris Berdik, autor del libro 'Mind Over Mind: The Surprising Power of Expectations'. "Las MPI serían por lo tanto un ejemplo del efecto nocebo, el gemelo malo del efecto placebo".
Teniendo esto en cuenta, la guerra fría fue un periodo perfecto para la aparición de sucesos relacionados con las MPI. El "Síndrome de la Habana" en el que los diplomáticos estadounidenses destinados en la Habana afirmaban ser atacados con un arma invisible es un magnífico ejemplo. La "Caza de Brujas" en EEUU durante la guerra fría también se puede considerar un episodio retroalimentado de histeria colectiva, al igual que "el ojo de Moscú", una afección por la que los espías en Rusia desarrollaban un tic en el ojo.
Embajada de EEUU en La Habana, Cuba

En la actualidad seguimos siendo víctimas de los mismos miedos y angustias que en la antigüedad, pero los síntomas se manifiestan de un modo mucho más reposado. Suecia lleva décadas luchando contra una misteriosa enfermedad por la que cientos de hijos de refugiados solicitantes de asilo han caído en un sueño profundo durante semanas, meses, y a veces incluso años. Los afectados parecen estar en coma autoinducido, incapaces de caminar, hablar, comer sin sonda ni abrir los ojos. La neuróloga Suzanne O'Sullivan, autora del libro "Las bellas durmientes", cree que el estrés de una posible deportación provoca síntomas físicos que conducen al "síndrome de resignación". Sin embargo todavía se desconoce porqué hay tantos casos en Suecia y tan pocos en el resto del mundo.

+ info: NatGeo - Spyscape - BBC - Documentalium

17 enero 2026

Cráter de Vredefort - Sudáfrica

El cráter de Wolfe Creek, en Australia, destaca en la inmensidad del desierto. Con sus 880 metros de diámetro es el segundo cráter de impacto de meteorito más grande del mundo 

Cada día, la Tierra recibe unas 100 toneladas de materia extraterrestre, la mayoría son granos de polvo; de hecho el 99% del material que nos llega mide menos de medio milímetro. Sin embargo, de vez en cuando tenemos que dar la bienvenida a objetos mucho más masivos, meteoritos que dejan una huella permanente en la Tierra y que alteran (o acortan) las vidas de quienes la habitan.

Un meteorito se define como un fragmento de un cuerpo celeste que cae sobre la Tierra, o sobre un astro. Su nombre procede de los meteoros ("fenómeno en el cielo", en griego), el destello luminoso que se produce cuando un cuerpo extraterrestre atraviesa la atmósfera terrestre.

Dependiendo de su tamaño, podemos encontrar asteroides (hasta 1000 km), meteroides (hasta 50 metros) o micrometeoroides (polvo estelar), en el momento en que uno de estos cuerpos llega a impactar la superficie terrestre sin desintegrarse por el camino pasamos a llamarlo meteorito.

Hace 2000 millones de años sufrimos la visita de uno de estos meteoritos. Cerca de Johannesburgo, en Sudáfrica, un enorme meteorito nos golpeó dejando una huella que hoy en día es conocida como el Cráter de Vredefort, el mayor cráter de impacto (visible) del que tenemos constancia sobre la Tierra.

Imagen satélite del cráter de Vredefort

El cráter de Vredefort tiene un diámetro de 300 Km, lo cual hace casi imposible representarlo en una fotografía (la mayoría de las que aparecen en búsquedas son en realidad el cráter de Barringer). Actualmente está muy erosionado y su gran antigüedad hace muy difícil estimar el tamaño del objeto que lo causó.

Hasta hace poco se calculaba que un asteroide o un cometa de entre 5 y 15 kilómetros de diámetro impactó contra la Tierra liberando una energía equivalente a la de 100 millones de megatones de dinamita y desplazando unos 70 000 km³ de roca. Un objeto de 15 kilómetros que viajara a una velocidad de 15 kilómetros por segundo generaría un cráter de unos 172 kilómetros de diámetro pero esto no se corresponde con el tamaño real del cráter de Vredefort que originalmente debió de medir entre 250 y 280 kilómetros.

Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de Rochester (Natalie Allen y Miki Nakajima) ha llevado a cabo distintas simulaciones para calcular cómo sería un impacto capaz de crear semejante cráter. Sus resultados mostraron que el meteorito responsable tuvo que ser mucho más grande (unos 20 a 25 kilómetros) e impactó con una velocidad de entre 15 y 20 kilómetros por segundo, solo así se explica un cráter de 250 kilómetros de tamaño.

Hoy en día resulta casi imposible reconocer la forma del cráter de Vredefort sobre el terreno.

Según estos cálculos, el asteroide que impactó en Vredefort debió ser aun más grande que el de Chicxulub pero a diferencia de este último no tenemos pruebas de que causase una extinción masiva. Hace 2.000 millones de años tan sólo había formas de vida unicelulares y no existían árboles, por lo que tampoco tenemos que lamentar incendios. Sin embargo, lo que si hizo este impacto fue modificar el clima global de un modo mucho más intenso y extenso que el meteorito de Chicxulub.

El polvo y las partículas en suspensión tras el impacto de Vredefort se habrían extendido por todo el planeta y habrían bloqueado la luz solar, enfriando la superficie terrestre. Esto podría haber tenido un efecto devastador en los organismos fotosintéticos. Una vez que el polvo y los aerosoles se asentaron, lo cual pudo tardar hasta una década, los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono elevaron la temperatura global en varios grados durante un largo período de tiempo.

Desde el año 2005 el cráter de Vredefort es considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

A pesar de ser el cráter más grande que se puede observar en la Tierra, este impacto dista mucho de ser el único o el mayor que hemos recibido en la Tierra o en nuestro sistema solar:

  • Hace 4.620 millones de años una joven Tierra (a la que llamaremos Gaia) impactó contra otro planeta del tamaño de Marte (al que llamaremos Theia). El impacto fue tan brutal que los restos que salieron despedidos al espacio terminaron aglutinándose y formando nuestra Luna.
    Esta hipótesis es conocida como la "teoría del gran impacto" y el nombre de Theia (o Tea) proviene de la mitología griega, donde era una titánide madre de Selene, la diosa lunar.
    Según un reciente estudio del Observatorio Astronómico de Shanghai, parte de Theia pasó a formar la Luna (un 8%) mientras que el resto se hundió en el manto terrestre pasando a engrosar nuestro planeta (aproximadamente un 2%).
  • Hace 251 millones de años otro descomunal meteorito impactó en lo que actualmente es la Antártida creando el cráter de Tierra de Wilkes, aniquilando al 96% de las especies vivas y poniendo punto final al periodo Pérmico-Triásico. Una vez que la Tierra se recuperó de esta bajona, otro meteorito, esta vez el de Chicxulub volvió a causar otra extinción masiva.
  • Más recientemente tenemos ejemplos como el de Campo del Cielo, una extensa región del norte de la Argentina situada en el Chaco Austral, en el límite entre las provincias del Chaco y Santiago del Estero. En esta región, hace 4000 años,​ impactó una lluvia de meteoritos metálicos resultantes de la explosión en la atmósfera de un asteroide de alrededor de 840.000 kg. Gran parte de los fragmentos metálicos de meteorito a la venta hoy en día proceden de esta zona.
  • El cráter de Kebira es el nombre de una estructura circular identificada en el desierto del Sahara en 2007. Sus descubridores, Farouk El-Baz y Eman Ghoneim utilizaron imágenes satelite del Radarsat-1 y datos de Shuttle Radar Topography Mission (SRTM) para delimitar lo que parecía ser un cráter de impacto de 31 kilómetros de diámetro que se extiende a ambos lados de la frontera entre Egipto y Libia. Esta estructura podría ser el origen de los fragmentos de vidrio de sílice de color amarillo verdoso, conocidos como el vidrio de Libia, que como su nombre indica se pueden encontrar en parte del desierto de Libia y del desierto occidental en Egipto.

El vidrio líbico o vidrio del Gran Mar de Arena es una impactita, una roca formada o modificada por el impacto de un meteorito. Su origen a día de hoy es incierto, algunos geólogos​ sugieren que se pudo formar por la fusión radiativa de grandes explosiones aéreas meteóricas, algo similar a la trinitita creada a partir de arena expuesta a la radiación térmica de una explosión nuclear (como la prueba Trinity en el desierto de Nevada). 

Según algunas estimaciones el vidrio del desierto de Libia se formó hace unos 29 millones de años y ya sea por su origen extraterrestre o por su facilidad para tallarlo, siempre ha sido un material enormemente valorado que podemos encontrar en herramientas del Pleistoceno.

El pectoral de Tutankamon contiene un escarabajo tallado con el vidrio de Libia

Sin embargo debemos ser cautos al considerar que un impacto en Kebira pudo ser el origen de este vidrio, esta teoría se basa solo en técnicas de teledetección y los estudios de campo no han podido confirmar la evidencia de un impacto, es más, en algunos casos las muestras recolectadas contradicen esta teoría.  

+ info: Xataka - BrujulaVerde

28 noviembre 2025

Lalish - Irak


Lalish —también escrito Lalesh, Laliş o Lalişa Nûranî— es un pequeño valle montañoso situado en el norte de Irak, aproximadamente a 60 km al noroeste de Mosul y una ciudad sagrada de la que, probablemente, nunca hayas oído hablar. Este enclave, de profundo valor espiritual, alberga la tumba del jeque Adi ibn Musafir, un místico sufí que se estableció allí en el siglo XII y cuya influencia fue decisiva en la configuración del yazidismo.


Sociedad:

Los yazidíes son una minoría de lengua kurda que practican una religión monoteísta esotérica, el yazidismo. Viven en una sociedad jerárquica dirigida por un líder secular (el emir o príncipe) y un líder religioso (Baba Sheij). Esta sociedad se divide en un sistema de castas (jeques o sheijs, que se dedican a la política, pirs, la casta religiosa, y murid, la casta con más miembros, que está formada por trabajadores); a su vez, cada casta se divide en varios clanes o tribus. Son una sociedad endogámica y los miembros de las castas se casan únicamente entre ellos. Es más, los miembros de las subcastas de los sheijs (jeques) sólo pueden casarse con miembros de la misma subcasta. Está prohibido el matrimonio entre yazidíes y gente de otras religiones y únicamente los nacidos con esta fe pueden practicarla; si estás pensando en hacerte yazidí, lamento informarte que no es posible convertirse al yazidismo. 

Año nuevo en Lalish

Religión:

El yazidismo es una religión de carácter sincrético que integra elementos del zoroastrismo, maniqueísmo, judaísmo, cristianismo nestoriano y diversas corrientes sufíes y chiíes del islam. El origen de la religión yazidí se remonta al año 2000 A.C. Esta religión es una de las ramas del Yaznadismo, un término que define las religiones preislámicas de la región del Kurdistán: Yazidismo, Yarsanismo y Alevismo. Todas ellas tienen en común que provienen de las antiguas religiones de Mesopotamia y están influenciadas por el Zoroastrismo, con elementos del islam, el cristianismo y el judaísmo. A diferencia del Yarsanismo y el Alevismo, el Yazidismo es la única que practica la taqiyya (disimular la fe cuando está en juego tu propia vida).

En la actualidad cuenta con unos 300.000 practicantes, de los cuales la mitad residen en las montañas de Jebel Sinjar y en el distrito de Shaikhan, en el noroeste de Irak. Otros 50.000 viven en Armenia y distintos países del Cáucaso, y el resto se distribuye entre el sudeste de Turquía, el norte de Siria y Europa Occidental, principalmente Alemania.

Representación de Melek Taus, el Ángel Pavo Real

Hasta el siglo VII, el yazidismo fue la religión oficial de los kurdos pero, con la llegada del islam a la región, muchos kurdos se convirtieron, por lo que el número actual de yazidíes es bastante reducido. Creen en un Dios supremo que delega el gobierno del mundo en una jerarquía de siete ángeles encabezados por Melek Taus, el Ángel Pavo Real. Su nombre en árabe sería Shaitán y no se debe pronunciar en voz alta por su gran parecido con el diablo (Satán). Entre las particularidades de esta tradición destacan ciertas normas culturales:

  • En general las puertas son sagradas y los yazidíes que llegan peregrinando a Lalish las besan. Además, no pueden pisar el peldaño que da acceso a los templos
  • Abrazan a los árboles sagrados, ya que el yazidismo es una religión muy vinculada a la naturaleza
  • Las mujeres no pueden cortarse el pelo
  • La ropa interior debe ser siempre blanca
  • Aunque muchos yazidíes tienen el pelo y la piel oscura, algunos tienen el pelo más claro, incluso casi rubio, ya que no pertenecen a la misma etnia que los iraquíes.
  • Las bodas están prohibidas en abril, ya que es el mes sagrado para los yazidíes
  • El color azul oscuro está prohibido, ya que es el color sagrado con el que se representa a su dios Melek Taus
  • No comen cerdo, como los musulmanes, ni tampoco lechuga (el diablo se escondió una vez en una), calabaza, gacelas ni okra
  • Celebran el bautismo, como los cristianos, creen en la reencarnación, como los hindúes, y el sábado es su día de descanso, como los judíos. Además, sacrifican toros, como en el Mitraísmo, consideran el fuego como un elemento sagrado, como en el Zoroastrismo, y adoran al sol como en el Antiguo Egipto

El fuego es un elemento sagrado en la celebración de Año Nuevo (herencia del Zoroastrismo)

Los yazidíes rezan cinco veces al día de manera individual y todas las oraciones se hacen orientadas hacia el sol, excepto la del mediodía, en la que se orientan hacia Lalish. Todo creyente debe realizar al menos una vez en su vida una peregrinación de seis días a Lalish, visitando la tumba del jeque Adi y otros lugares sagrados. Asimismo, los yazidíes de la región participan anualmente en la Fiesta de la Asamblea, que tiene lugar entre finales de agosto y principios de septiembre, coincidiendo con el fin de año hebreo: entre el 23 de Elul (último mes del calendario hebreo moderno) y el 1 de Tishrei (primer mes del calendario hebreo).

Historia:

Se estima que el santuario de Lalish tiene una antigüedad de unos 4.000 años, lo que refuerza su importancia histórica y simbólica. En el siglo XII, Adi ibn Mosāfer se trasladó a Lalish, donde murió en 1162. Fue enterrado allí mismo y el pueblo pasaría a ser un lugar sagrado de peregrinaje para el yazidismo, pero en 1414, la tumba fue completamente arrasada tras una cruenta batalla.

Las puertas son sagradas para el yazidismo

Los yazidíes se autodenominan dawasi, aunque tradicionalmente han sido objeto de incomprensión por parte de algunos de sus vecinos musulmanes suníes, quienes los han calificado erróneamente como “adoradores del diablo”, generando persecuciones prolongadas a lo largo de los siglos. En 1892, el valle fue ocupado por tribus musulmanas de los alrededores bajo dominio otomano, lo que derivó en el saqueo del mausoleo y en la conversión del templo en una escuela coránica. Esta situación provocó una amplia rebelión yazidí en las regiones de Shekhan y Shingal. No fue hasta 1904 cuando, bajo el liderazgo de Mîr Alî Beg, los yazidíes lograron recuperar el control del templo.

Genocidio:

Sin embargo el acoso a esta religión no ha cesado en los últimos años. Estado Islámico (Dáesh o ISIS) los considera herejes y en 2014 el grupo mató en pocos días a más de 5000 yazidíes, principalmente hombres, convirtió a los niños en soldados y secuestraron a más de 10.000 mujeres y niñas para ser vendidas como esclavas sexuales. Muchos yazidíes fueron obligados a convertirse al Islam para salvar sus vidas. 

Tras el avance del Estado Islámico y el asedio de Kocho y Sinjar, su bastión histórico a 300 kilómetros de distancia, miles de yazidíes huyeron buscando refugio en Lalish. Gracias a la apertura de un corredor terrestre por parte de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), unas 50.000 personas lograron escapar de la montaña de Sinjar y desplazarse hacia Lalish o Shekhan. Como respuesta a este ataque, se crearon las Fuerzas de Protección de Ezidkhan o HPE, una unidad militar formada por yazidíes y dedicada a luchar contra el Estado Islámico. 

El genocidio del pueblo yazidí ha sido expuesto en la ONU por Nadia Murad, premio Nobel de la paz en 2018, sin embargo a día de hoy quedan más de 2000 yazidíes desaparecidos y siguen siendo una comunidad perseguida y desplazada. Antes de 2014 había en Irak 550.000 yazidíes, pero desde entonces unos 100.000 se fueron al exilio y otros 360.000 siguen en campos de desplazados, en su mayoría en Kurdistán.

Los pocos yazidíes que han sobrevivido en Lalish viven en una relativa tranquilidad, protegidos por el HPE y los peshmergas, el ejército kurdo. De hecho, la ciudad es una visita muy recomendada (extremando las precauciones, claro está). Por cierto, si estás pensando visitarla, Lalish es una ciudad sagrada, por lo que está prohibido entrar con zapatos. A la entrada de la ciudad te indicarán que debes dejar tu calzado en el coche o la mochila y únicamente podrás entrar descalzo o con calcetines

+ info: Passenger