18 enero 2026

Coreomanía

Baile alrededor del árbol de mayo por San Jorge (Pieter Brueghel el Viejo)

Todo comenzó una buena mañana de mediados de julio de 1518... una joven alsaciana llamada Frau Trofea paseaba por las calles de Estrasburgo (actualmente Francia, en aquella época una ciudad del Sacro Imperio Romano Germánico), cuando de repente, sin que mediase música ni provocación alguna, Frau comenzó a bailar. No era un baile alegre, se trataba más bien de una danza frenética y desesperada. Ese día Frau Trofea bailó fervorosamente en estado de trance hasta caer desmayada por el agotamiento una vez entrada la noche.

Esta situación se prolongó durante tres días seguidos, los vecinos miraban atónitos a la desdichada Frau sin entender nada. Pero quizás lo más aterrador era que poco a poco otros vecinos siguieron su ejemplo. Al cabo de una semana se habían unido 34 personas, a principios de Agosto ya eran un centenar y para final de mes, unos 400 bailarines danzaban descontrolados por las calles de Estrasburgo.

Hombres y mujeres de toda la ciudad bailaban bajo el calor estival hasta el límite de sus fuerzas. No había sonrisas, nadie parecía disfrutar, pero tenían que hacerlo. Con los pies ensangrentados, algunas de estas personas finalmente murieron de ataques al corazón, fallos vasculares cerebrales o simple agotamiento.​ Había que bailar.

Baile de Boda (Pieter Brueghel el Viejo). Las obras de ambos Pieter Brueghel (el joven y el viejo) son  el mejor documento gráfico de esta época y este episodio histórico.

El resto de los ciudadanos asistían perplejos al macabro espectáculo, muchos se desesperaban al descubrir por la mañana que un familiar, un amigo o un vecino se había unido al grupo de bailarines. Nadie era capaz de dar una explicación de porqué lo hacían.

A pesar de lo increíble del suceso, varios documentos históricos, apuntes de doctores, sermones, crónicas e incluso bandos publicados por el municipio de Estrasburgo nos hablan de este episodio que pasó a ser conocido como la "peste de baile" o la "plaga de la danza". Hoy en día, estos capítulos (no fue el único) son más conocidos como coreomanía, danzamanía, enfermedad del baile o baile de san Vito.

A medida que la epidemia se extendía, los nobles, preocupados por el futuro de la ciudad, buscaron el consejo de los sabios y médicos locales. Éstos descartaron las causas astrológicas (sea lo que sea que significa eso) y en su lugar hipotetizaron que la epidemia se podía deber a una enfermedad causada por un aumento en la temperatura de la sangre. En aquella época, el remedio universal para cualquier enfermedad relacionada con la sangre eran los sangrados, pero en este caso no parecía la solución, muchos bailarines se estaban desangrando por los pies y eso no les impedía seguir con su coreografía.

Danse Macabre (Camille Saint-Saëns). La danza macabra es una alegoría artística surgida en Europa a finales de la Edad Media (especialmente entre los siglos XIV y XV) como respuesta al trauma colectivo de la Peste Negra, que eliminó a gran parte de la población. Personifica la universalidad de la muerte, el "gran igualador". Independientemente del estatus social, la edad o la riqueza; todos (desde reyes hasta mendigos) deben unirse a la danza final hacia la tumba.

En vista de las proporciones que tomaba el asunto, las autoridades locales optaron por una salida mucho más original: habilitar varios espacios públicos para que la gente bailase hasta que se les pasase la tontería. Se creía que si las personas bailaban día y noche, en algún momento  mejorarían. Las autoridades empezaron a persuadir a la gente para que siguiesen danzando, aunque les fallasen las fuerzas. Para ello, se requisaron dos mercados (uno de ellos, el mercado de grano que se encontraba detrás de la catedral), se instalaron distintas plataformas y escenarios, y se contrataron músicos para que acompañasen a los bailarines (aun cuando éstos no parecían necesitar de ninguna música). Lo que viene siendo una especie de rave renacentista.

Sin embargo, la solución adoptada por el ayuntamiento no resolvió gran cosa, más bien al contrario. El número de afectados continuó creciendo, así como el de víctimas (algunas crónicas hablan de hasta 15 muertes diarias). De la tolerancia se pasó entonces a la prohibición. La pista de baile fue desinstalada y una ordenanza municipal prohibió música y danza en toda la ciudad, salvo para festejar bodas (e incluso en ese supuesto, nada de tambores). 

Catedral de Estrasburgo en la actualidad.

Desbordadas, las autoridades civiles pasaron el problema a las religiosas. En ausencia de otras explicaciones, la idea de que se trataba de un castigo divino no tardó en extenderse. De acuerdo con la tradición, San Vito podía castigar a través de convulsiones y ataques de epilepsia, conocidos ampliamente como chorea sancti viti (baile de San Vito). El obispado decidió una peregrinación hasta la ermita consagrada al santo en una gruta a las afueras de Saverne, en los Vosgos. Allí los danzantes se calzaron zapatos rojos y caminaron alrededor de las reliquias de San Vito y de la Virgen. La mayoría de ellos, nos dicen las crónicas, recuperaron el control corporal.

En cuanto a los danzantes de Estrasburgo, tras la peregrinación a la ermita, su destino desaparece de las páginas de la Historia. El historiador francés del siglo XIX, Jules Michelet, duda incluso de que llegasen a Saverne y da a entender que las autoridades eclesiásticas se deshicieron del problema liquidando a los enfermos, aunque los investigadores modernos dan poco crédito a esta hipótesis. Sea como fuere, nueve años después de los hechos, el sabio suizo Parecelso se desplazó a la capital alsaciana para investigar qué había ocurrido realmente allí. De los afectados sólo hallará un testigo con el que entrevistarse: la joven Frau Trofea.

La cueva de San Vito, en Saverne, Francia

Explicación

Hasta ahí el relato, tal y como ha llegado hasta nuestros días. Desde entonces, diversas hipótesis médicas han intentado explicar el extraño fenómeno. 

Las teorías modernas incluyen la intoxicación alimentaria por los productos tóxicos y psicoactivos de los hongos del cornezuelo, que crecen comúnmente en los granos de la familia del trigo (como el centeno o la cebada). La ergotamina es el principal producto psicoactivo de los hongos del cornezuelo, está estructuralmente relacionada con el fármaco recreativo dietilamida del ácido lisérgico (LSD-25) y es la sustancia a partir de la cual se sintetizó originalmente el LSD. El mismo hongo también ha sido implicado en otros capítulos históricos, como los juicios de Salem o el éxtasis de Santa Teresa de Jesús (aunque otras teorías lo relacionan con ataques de epilepsia).

Juicio de Brujas de George Jacobs, 5 de Agosto de 1692 (Thomkins H. Matteson)

Se ha hablado también de sudor inglés, otra extraña epidemia que apareció en Gran Bretaña en los siglos XV y XVI, caracterizada por una transpiración extrema. Otra candidata, la sífilis, había llegado en esa época a la ciudad traída de Italia por mercenarios franceses.

Para John Waller, historiador médico y autor del libro 'A Time to Dance, a Time to Die', la explicación tiene que ver más con psicología que con toxicología y el contexto sería el elemento clave. "La hipótesis de una enfermedad psicógenica de masas (MPI) tiene más sentido, tanto por la incidencia de brotes similares en la zona como por la resistencia de los bailarines", añade Waller, "No hay otra condición que pueda producir que alguien baile de forma continua durante varios días"

Según Waller, las malas cosechas habían golpeado la ciudad en años anteriores, provocando una hambruna extrema. esto pudo tener como consecuencia elevadas fiebres que acabaron provocando movimientos descontrolados en los bailarines. Si a esto le sumamos un contexto histórico angustioso (el miedo al avance del ejército turco se había extendido por toda Europa central) y una sociedad repleta de supersticiones (una antigua tradición cristiana que  afirma que la ira de San Vito podía provocar plagas de baile compulsivo), tenemos el caldo de cultivo perfecto para un brote de histeria colectiva.

Danzad, danzad, malditos

Si la Coreomanía tiene un nombre específico es porque no ha pasado una sola vez (si no, se llamaría "los bailarines de Estrasburgo" o algo por el estilo). Uno de los incidentes más antiguos conocidos se produjo en algún momento de la década de 1020 en Bernburg, donde 18 campesinos comenzaron a cantar y bailar alrededor de una iglesia, interrumpiendo la misa de la víspera de Navidad.

Otros brotes se produjeron durante el siglo XII, incluyendo uno en 1237 en el que un gran grupo de niños viajó desde Erfurt a Arnstadt, saltando y bailando todo el camino, un historia que bien pudo haber inspirado la leyenda del flautista de Hamelin. En otro incidente, en 1278, participaron unas 200 personas bailando en un puente sobre el río Mosa en Alemania, lo que acabó en su derrumbamiento. Muchos de los supervivientes fueron tratados en una capilla cercana dedicada a San Vito. 

Los primeros brotes importantes de coremanía ocurrieron entre 1373 y 1374, con incidentes repartidos por Inglaterra, Alemania y Países Bajos.​ El 24 de junio de 1374, uno de los mayores brotes comenzó en Aquisgrán (Alemania), antes de extenderse a otros lugares como Colonia, Flandes, Franconia, Hainaut, Metz, Estrasburgo, Tongeren o Utrecht, y a países como Italia y Luxemburgo. Otros episodios se produjeron entre 1375 y 1376, con incidentes en Francia, Alemania y Holanda. En 1428, en Schaffhausen, un monje bailó hasta la muerte y, ese mismo año, un grupo de mujeres en Zúrich también sucumbió al frenesí del baile.

Tarantella con la BSO de "El Padrino"

En Italia, encontramos un fenómeno muy similar denominado el "tarantismo", en los que se decía que las víctimas habían sido envenenadas por una tarántula o un escorpión. Su brote más antiguo conocido fue en el siglo XIII, y el único antídoto conocido era bailar con una música especial (la tarantela) para separar el veneno de la sangre. Esta afección se producía solo durante los meses de verano y se atribuía a la picadura de la mayor araña europea, la llamada araña lobo o tarántula. Al igual que con la manía del baile, la gente de repente empezaba a bailar, a veces afectada por una picadura percibida o por contagio de los demás. Muchos creían que el veneno de las picaduras sufridas anteriormente era reactivado por el calor o la música, por lo que los afectados bailaban una tarantela, acompañados por la música, con la esperanza de curar temporalmente los síntomas.

Histeria colectiva

Un trastorno psicogénico masivo se podría definir como brotes en los que varias personas de un mismo grupo se sienten enfermas a la vez. Las MPI -conocidas comúnmente como histeria colectiva- no son un fenómeno nuevo y los episodios a lo largo de la historia son raros, pero no únicos. 

  • La religión también pudo haber influido en el caso de una monja francesa que vivía en un convento durante la Edad Media y que, inexplicablemente, comenzó a maullar como un gato. Según The Epidemics of the Middle Ages (1844), todas las monjas finalmente comenzaron a maullar hasta que la policía amenazó con azotarlas.
  • Otro ejemplo histórico que se atribuyen a episodios de MPI serían los juicios a las brujas de Salem, donde 200 personas fueron acusadas de practicar brujería, lo que terminó con 30 condenas y la ejecución en la horca de al menos 19 personas.
  • Uno episodio mucho más reciente ocurrió en 1962, cuando un internado femenino en Tanzania tuvo que ser cerrado ante un inexplicable ataque de risa entre las alumnas. La risa comenzó entre tres niñas, pero se extendió afectando a 95 de los 159 alumnos. Durante semanas los profesores (que no resultaron afectados) fueron incapaces de dar las clases por lo que la escuela tuvo que cerrar el 18 de Marzo de 1962
  • Ese mismo año, en EEUU se reportó la "Epidemia del Insecto": Varias trabajadoras en una fábrica reportaron ser picadas por un mismo insecto misterioso, sufriendo mareos y náuseas, lo cual concluyó en otro episodio de histeria masiva.
  • En 2022 hubo un brote en varias escuelas de la India y quince niñas sufrieron síntomas como temblores y golpes en la cabeza, atribuidos a ansiedad grupal.
En 1938 Orson Welles emitió el programa radiofónico "La guerra de los mundos" desatando uno de los episodios de pánico o histeria colectiva más famosos y masivos de la historia.

Psicólogos, neurólogos y antropólogos han identificado la angustia severa como un factor que aumenta la probabilidad de provocar lo que se conoce como estado alterado de la conciencia. "El elemento más común en los brotes masivos de enfermedades psicógenicas es algún tipo de estrés compartido", señala Chris Berdik, autor del libro 'Mind Over Mind: The Surprising Power of Expectations'. "Las MPI serían por lo tanto un ejemplo del efecto nocebo, el gemelo malo del efecto placebo".
Teniendo esto en cuenta, la guerra fría fue un periodo perfecto para la aparición de sucesos relacionados con las MPI. El "Síndrome de la Habana" en el que los diplomáticos estadounidenses destinados en la Habana afirmaban ser atacados con un arma invisible es un magnífico ejemplo. La "Caza de Brujas" en EEUU durante la guerra fría también se puede considerar un episodio retroalimentado de histeria colectiva, al igual que "el ojo de Moscú", una afección por la que los espías en Rusia desarrollaban un tic en el ojo.
Embajada de EEUU en La Habana, Cuba

En la actualidad seguimos siendo víctimas de los mismos miedos y angustias que en la antigüedad, pero los síntomas se manifiestan de un modo mucho más reposado. Suecia lleva décadas luchando contra una misteriosa enfermedad por la que cientos de hijos de refugiados solicitantes de asilo han caído en un sueño profundo durante semanas, meses, y a veces incluso años. Los afectados parecen estar en coma autoinducido, incapaces de caminar, hablar, comer sin sonda ni abrir los ojos. La neuróloga Suzanne O'Sullivan, autora del libro "Las bellas durmientes", cree que el estrés de una posible deportación provoca síntomas físicos que conducen al "síndrome de resignación". Sin embargo todavía se desconoce porqué hay tantos casos en Suecia y tan pocos en el resto del mundo.

+ info: NatGeo - Spyscape - BBC - Documentalium