02 marzo 2024

Nauru

 

Hoy nos toca hablar del que probablemente sea uno de los países más inviables del mundo, una pequeña islita rebosante de excrementos de ave que sorprende por su capacidad de tomar siempre las peores decisiones posibles, una república "guananera" que parece empeñada en autodestruirse. Sin más preámbulos... bienvenidos a Nauru.

Geografía

La República de Nauru es un muy pequeño estado insular de Oceanía, con apenas 21 kilómetros cuadrados, sería el tercer país más pequeño del mundo, tan solo por detrás de Ciudad del Vaticano (0.44 kms2) y Mónaco (2 kms2)

Además de ser la República más pequeña del planeta, se trataría del único país del mundo que no tiene capital oficial, aunque Yaren, su ciudad más poblada, ejerce de capital de facto.
Cuando hablamos de "ciudad más poblada" tampoco es que sea una barbaridad, Naurú es el segundo país con menos población del mundo, ahora mismo se estima que tiene unos 11.567 habitantes.

Geográficamente hablando, Nauru limita con Islas Salomón y Tuvalu al sur, Papúa Nueva Guinea al oeste, Micronesia al norte y Kiribati al este. Nauru es una pequeña isla de fosfato rodeada de un arrecife que emerge cuando la marea es baja. La mayoría de la población vive en una estrecha franja costera. El interior de la isla es una gran planicie que cubre aproximadamente el 45 % del territorio y que se eleva unos escasos 65 metros sobre el nivel del mar. 

Al suroeste de la isla hay una pequeña laguna llamada "Laguna de Buada".

Historia

No sabemos a ciencia cierta cómo era Naurú antes de su colonización a finales del siglo XIX debido a la ausencia de fuentes escritas y los escasos restos arqueológicos que se han encontrado. Podemos suponer que al principio estaba poblada por melanesios y micronesios. En torno al año 1200 A.C llegó una oleada migratoria procedente de las costas chinas. La población autóctona y los recién llegados se organizaron en doce tribus, cada una con su propio dialecto del nauta, la legua original de la isla.

Estas tribus vivían del cultivo de cocoteros, plátanos, pandanus y takamaka, y de la cría de peces de leche en las lagunas de la isla. Naurú era una modesta isla que sin embargo resultaba sostenible; pero todo esto cambió con el colonialismo, a partir de ahí toda la historia de Nauru estaría vinculada a su principal y único recurso: el fosfato.

El azul de la bandera de Nauru representa el mar, la línea amarilla corresponde al Ecuador y la estrella blanca de 12 puntas representa las 12 tribus indígenas de la isla. La bandera sirve de mapa y muestra la ubicación de la isla de Nauru 1 grado por debajo de la línea ecuatorial.

El capitán británico John Fearn, del barco ballenero Hunter, descubriría la isla para los europeos en noviembre de 1798. Le debió de causar buena impresión, ya que la llamó "Isla Agradable". Se cree que los primeros colonos de Naurú fueron náufragos que llegaron desde otras islas del Pacífico. En la década de 1880, llegó una tercera oleada migratoria compuesta por: fugitivos, convictos, desertores de barcos balleneros y vagabundos... lo mejor de cada casa. Estos colonos serían el primer contacto de los nauruanos con la civilización occidental, sin embargo, en lugar de traer desarrollo y civilización, los colonos introdujeron el alcohol y las armas de fuego.

Vagabundos y nauruanos empezaron a aliarse para capturar los barcos que visitaban la isla, por lo que Naurú pasó a ser evitada por todos los barcos balleneros de la zona. Las armas de fuego también perturbaron el equilibrio entre las tribus de la isla; sucesivas guerras tribales culminaron en una Guerra civil de 10 años, entre 1878 a 1888, que redujo la población nativa a menos de 1.000 personas.

En 1886 los gobiernos imperiales británico y alemán acordaron la partición de el Pacífico Occidental. En 1888 Naurú quedo bajo el protectorado alemán dentro de la de Nueva Guinea Alemana. A petición de los propios colonos, Alemania desarmó a la población y puso algo de orden.

Nauruanos y sus casas tradicionales en Arenibek en 1896

En 1901, Sir Albert Ellis, un geólogo neozelandés, descubrió que había grandes depósitos de fosfato tanto en Nauru como en Banaba (entonces llamada Isla del Océano). Efectivamente, Nauru era una de tres grandes islas de fosfato en el océano Pacífico (las otras son Banaba en Kiribati y Makatea en la Polinesia Francesa). Seis años después comenzaría la minería de fosfato en Nauru por medio de la compañía "Pacific Phosphate Co", de propiedad británica.

Nauru sería ocupada por la Fuerza Expedicionaria Australiana en 1914. Esto no frenó la explotación del fosfato, más bien al contrario. En 1919, Nauru pasó a ser un mandato de la Liga de Naciones del Imperio Británico. Los gobiernos de Australia, Nueva Zelanda y Reino Unido acordaron administrar la isla conjuntamente y compraron la Pacific Phosphate Co. junto con los derechos de explotación del fosfato.

Durante la Segunda Guerra mundial, Naurú fue bombardeada y pasaría a manos de Japón entre 1942 y 1945; los japoneses que se desplazaron hasta la isla no lo pasaron muy bien, en algunos casos acabarían recurriendo al canibalismo para sobrevivir y quienes lo lograron serían juzgados por crímenes de guerra.. 

Escudo de armas de Nauru, "Lo primero, la voluntad de Dios"

En 1947, tras la Segunda Guerra Mundial Nauru volvería a estar bajo control australiano, una relación tormentosa que duraría hasta la actualidad.

El Fosfato

Desde 1903 el yacimiento de fosfato de la isla fue explotado por sucesivas compañías coloniales o estatales.​ Este fosfato era relativamente barato y constituyó casi la única fuente de recursos de la isla durante casi un siglo, garantizando a los nauruanos un nivel de vida muy elevado durante varias décadas.

Durante las décadas de los 60s y 70s, Nauru tenía la renta per cápita más alta de todo el planeta, unos 50.000$ (frente a los 5.000$ de hoy en día). Es más, cuando Naurú obtuvo su independencias en 1968, a cada habitante de la isla le correspondía unos 2.4 millones de dólares.

Con una población muy reducida y enormes reservas de fosfatos y guano (la acumulación de los excrementos de aves marinas, murciélagos y focas que se emplea como fertilizante), el país se convirtió en uno de los principales proveedores de este recurso, la calidad de vida de isleños mejoró notablemente y a principios de la década de los 70s, Nauru era considerado un país desarrollado.

Pero todo llega a su fin... A principios de la década de los 2000s, las reservas de fosfatos y guano se agotaron y lo que era la principal y única fuente de ingresos del país se esfumó. Como es lógico, una isla de 21 kms2 no da muchas opciones para generar ingresos, Naurú no tenía un plan B y empezó una huida hacia adelante caracterizada por las pésimas decisiones.

En un abrir y cerrar de ojos, Nauru pasó de ser un pequeño paraíso con altísimos ingresos a la ruina más absoluta. A pesar de que gran parte de las ganancias se habían enviado a fondos de inversión para garantizar los ingresos futuros cuando las minas se agotaran, los dirigentes nauruanos no fueron especialmente responsables y dilapidaron esta renta.

Niños jugando en una playa de Nauru junto a una plataforma de extracción abandonada (Foto: Mridula Amin)

Tras haber acumulado hasta 2.000 millones de dólares los políticos de Nauru usaron los ahorros del país para pagar gastos de funcionamiento del Estado, completar presupuestos deficitarios año tras año y realizar nefastas inversiones. Esto unido a varios casos de corrupción hicieron que las reservas que en 1991 rondaban los 1.300 millones de dólares se vieron reducidas a 138 millones en 2002. En 2004 el país vendió sus últimos fondos para pagar la deuda externa quedando en la más absoluta bancarrota.

Desde entonces, el gobierno ha tenido que congelar los salarios públicos, realizar despidos masivos, privatizar las principales entidades públicas y cerrar la mayoría de sus embajadas y consulados.

Sin dinero no se pueden mantener hospitales (hoy en día no es posible una intervención compleja en Nauru), ni importar comida (lo cual causó un problema de salud que veremos más adelante) ni modernizar un sistema de telecomunicaciones que conecte Nauru con el resto del mundo.

Medio ambiente

La extracción intensiva de fosfatos por parte de las empresas inglesas había modificado el ecosistema de Nauru, dejando el 90 % del centro de la isla como un erial no cultivable. Tras cuatro décadas de minería descontrolada, el suelo de la isla quedó devastado; paradójicamente para un país que exporta fertilizantes, el suelo de Nauru no es muy fértil, por lo que ahora mismo el único cultivo viable son las palmas de coco. Las minas de fosfatos y guano, que ocuparon gran parte de la zona central y norte de la isla, exterminaron la poca vegetación nativa que existía y dejaron tras de si un suelo contaminado y acidificado por minerales como el potasio, el sodio o el amonio.

Con los filtros adecuados, Nauru tiene paisajes paradisiacos.

Además de arruinar el 80% de la isla, el abandono de las minas dejó tras de si un paisaje lunar formado por pináculos de caliza de hasta 15 metros de altitud. La minería también ha tenido un impacto sobre la vida marítima, que se vio reducida en un 40% reduciendo las posibilidades de re-orientarse hacia la pesca. La llegada de especies invasoras como ratas, cerdos, perros, gatos y gallinas completó el desastre ecológico. Nauru quedó convertida en una isla inhóspita incapaz de producir ningún alimento o de garantizar la sostenibilidad del país.

Por si sus propios méritos no fuesen suficientes, el cambio climático amenaza seriamente a una isla que se alza unos escasos 65 metros sobre el nivel del mar. Ante la seria amenaza de quedar sumergidos bajo las aguas del mar, existen planes de evacuación para enviar a toda la población local hacia otros países.

Salud

Teniendo en cuenta que Nauru no pueden cultivar casi nada debido a la destrucción de su entorno, la práctica totalidad de los alimentos que se consumen deben ser importados desde Australia, Nueva Zelanda o Japón.

El camino hasta Nauru es un viaje largo, por eso la mayoría de alimentos deben utilizar conservantes para que lleguen comestibles a su destino. Pronto empezaron a notarse las consecuencias de esta dieta:

Según el índice de masa corporal (IMC) medio, los nauruanos son las personas con más sobrepeso del mundo. El 97% de los hombres y 93% de las mujeres del país tienen sobrepeso. Con una tasa de obesidad del 71,7%, la mayoría de los habitantes de Nauru pesan entre un 40% y un 50% más que el humano promedio.

Nauru tiene la población "más grande" del mundo para uno de los países más pequeños

Las consecuencias de esta dieta no se quedan ahí, además de los problemas relacionados con enfermedades renales y cardiopatías, Nauru tiene el nivel más alto del mundo de diabetes de tipo II, con más del 40 % de la población afectada.

El primer caso de diabetes se remonta a 1925, en la década de 1970 los casos de diabetes ya se habían convertido en un problema grave. En 2003, el 30,3 % de los adultos tenían diabetes de tipo II, mientras que​ en la década de 2010, el 33 % de los hombres adultos eran diabéticos. Desde entonces esta proporción no ha parado de subir a pesar de los programas educativos. 

Como muestra un botón: En 2003, Bernard Dowiyogo, el presidente del país, murió de un fallo cardíaco en Estados Unidos tras una larga lucha contra la diabetes. Su sucesor, René Harris, moriría también por fallo cardíaco relacionado con la diabetes cinco años después.

Inversiones y desinversiones

Uno de los proyectos que iba a sacar a Nauru de la bancarrota era una inversión en la producción de obras de teatro en Londres. Duke Minks, un asesor del gobierno de Nauru y mánager de grupos musicales, pensó que la mejor manera de diversificar los cada vez más escasos ahorros del país era diversificar sus inversiones y apostar por la industria del entretenimiento.

La obra escogida fue "Leonardo, the Musical: a portrait of Love" escrita por Greg Moeller y Russell Dunlop quienes narraban la historia de la creación de la Mona Lisa por Leonardo Da Vinci. En 1991 empezó su producción y el 3 de junio de 1993 la obra se estrenó en el teatro Strand de Londres. Tras invertir más de 3.5 millones de dólares, la obra resultó un absoluto fracaso y se canceló el 10 de junio del mismo año (una semana después de su estreno) sumiendo al país en una situación económica aún peor de la que se estaba.

El diminuto país pasó de la opulencia al pánico. Tras unos años en que Nauru no sabía en qué gastar su dinero, las dificultades económicas les hicieron vender absolutamente todo cuanto tenían:

Todo empezó con el Hotel Mercure en Sydney (Australia), luego continuó con la Nauru House en Melbourne (Australia), que en el momento de su construcción en 1972 era el edificio más alto de la ciudad. Después se vendieron otros dos hoteles en Australia, el Centro Comercial Royal Randwick en Sydney y cualquier propiedad inmobiliaria que el gobierno de Nauru tuviese en el exterior (en Nauru no se habían revalorizado precisamente)

En un momento dado se acabaron las cosas lógicas que vender y siguieron con las ilógicas, como la venta del único avión que tenía la aerolínea nacional Air Nauru. Este avión era un Boeing 737 que cubría la ruta entre Nauru y Brisbane (Australia), tras su venta Nauru perdió el único vuelo que conectaba al país con el mundo exterior y pasó dos años, entre 1995 y 1996, incomunicado y sin ninguna conexiones aérea con ningún otro país del mundo.

Un avión de la extinta Nauru Airlines

Política interior

Nauru no se caracteriza por su estabilidad política, desde 1980 han tenido unos 33 presidentes, es decir, aproximadamente uno cada año y medio. 

Entre los presidentes muertos por la diabetes, los casos de corrupción y mandatos que apenas llegan a los 20 días es difícil dotar al país de cierta estabilidad. Bernard Dowiyogo gobernó entre el 11 de noviembre y el 26 de noviembre de 1996 mientras que Kennan Adeang le sucedió del 26 de noviembre al 19 de diciembre de 1996. 

Todo esto no hizo sino acrecentar la frustración de los habitantes de Nauru, que llegaron a montar algún conato de revolución, pero sin consecuencias mayores.

Parlamento de Nauru

Política exterior

Si la política interior de Nauru es mala, la política exterior llega a niveles demenciales En su búsqueda de una tablón que le permitiese resistir el naufragio, Nauru no dudó en prostituir su política exterior, venderse al mejor postor o hacer lo que sea por una ayuda internacional.

Se supone que la política exterior es algo serio. Al menos en teoría, debería ser la forma como cada Estado defiende sus intereses nacionales en el mundo, ¿o no? Bueno, pues Nauru en este afán por conseguir fuentes de financiación que salven al país de la hecatombe económica, literalmente carnavaleó su política exterior y cambia de intereses y amigos como si se tratara de escoger la ropa que uno se va a poner por la mañana.

Aprovechando su condición de país miembro de las Naciones Unidas, Nauru se dedicó a carnavalear con su papel en la ONU. Cada día cambiaba su postura o amigos en función de lo que le prometiesen y no dudaba en reconocer como países a territorios que no tienen reconocimiento internacional si a cambio lograba algún ingreso.

Sello de Nauru

En 2002, Nauru reconoció a la República Popular China y recibió una "desinteresada" ayuda de 130 millones de dólares desde Pekín. Dos años después, en 2005, Nauru decidió cambiar su reconocimiento apoyar a la República de China (Taiwán) recibiendo una cifra similar del gobierno de Taipei. 
Entre 1981 y 2000 reconoció a la República Árabe Saharaui Democrática, hasta que cambió de opinión tras una donación de 1 millón de $ de Marruecos y un acuerdo para la exportación de fosfatos entre Yarén y Rabat.

Otro ejemplo sería el reconocimiento de Nauru a la independencia de Abkhazia y Ossetia del Sur en 2009, después de que Rusia le hiciera una "donación" de 50 millones de dólares en concepto de "ayuda humanitaria".  

Un paraíso... fiscal

Nauru ya estaba desatado y le daba muy igual todo. A partir de la década de los 90s pensaron que su mejor opción era volverse un paraíso fiscal. Pero no un paraíso cualquiera, no... Nauru quería ser un paraíso cutre. El único requisito que pedía el gobierno para abrir un banco en el país era introducir 25.000$... nada más. No querían saber de donde procedía el dinero, ni los antecedentes penales, ni nada de aburridos informes financieros.

El resultado fue que Nauru se volvió el país favorito de la mafia rusa, que entre 1990 y 2000 ingresó cerca de 70 billones de dólares en los relajados bancos de Nauru. Esto saltó las alarmas del Grupo de Acción Financiera contra el Lavado de Dinero (FATF), del G7, que incluyó a Nauru en la lista negra de países que favorecen el lavado de dinero y el crimen internacional. 

En 2023 Nauru se quedó sin bancos, el único banco australiano que proporcionaba a Nauru servicios bancarios anunció que saldría de la isla a finales de año.

Como es lógico, esto tuvo un impacto negativo en el flujo de cooperación internacional hacia Nauru. Sin embargo no quisieron desaprovechar la oportunidad y llegaron a negociar con Estados Unidos la eliminación de las leyes a favor del lavado de dinero a cambio de una "pequeña ayuda financiera" para la isla.

Actualmente el Estado nauruano sigue inmerso en un juicio contra Estados Unidos a raíz de este acuerdo. Según afirma Nauru, los representantes norteamericanos les ofrecieron mil millones de dólares para la recuperación económica de la isla a cambio de dejar de lavar dinero y ayudarles en la llamada "Operation Weasel". 

Dentro de esta operación, Nauru estableció una embajada en la República Popular China (embajada que en realidad estaba bajo el control de los Estados Unidos), para facilitar la deserción científicos norcoreanos y funcionarios que cruzasen la frontera entre China y Corea del Norte. Supuestamente, gracias a esta operación consiguieron sacar de Corea a Kyong Wonha, el científico responsable del programa nuclear de Pionyang. Arriesgado juego sin duda...

Pasaporte de Nauru

Pero la cosa no quedó aquí, otra de las ingeniosas fuentes de ingresos que se le ocurrió al gobierno de Nauru fue la venta de pasaportes al mejor postor. Según las declaraciones de un miembro del parlamento, altos funcionarios del gobierno de Nauru y servidores públicos del país vendían pasaportes nauruanos por aproximadamente 50.000$ a cualquier persona de cualquier lugar del mundo que lo solicitase. 

Nauru comenzó siendo el refugio del dinero de los delincuentes y acabó siendo el paraíso de estos mismos delincuentes.

Tu vecino y amigo Australia

A Nauru se le agotaban las opciones (y la reputación internacional) así que no dudó en llamar a la puerta del "vecino rico" y ofrecerse a colaborar en lo que Australia llamaba la "Pacific Solution".

Desde 2001, miles de ciudadanos de Iraq, Afganistán, Sri Lanka, Myanmar e Indonesia buscaban asilo en territorio australiano. Para quitarse de en medio este marrón, el gobierno de Canberra optó por externalizar el problema a un país de mierda... como por ejemplo Nauru.

Centro de detención en Nauru

La solución pacífica funcionaba así: Australia le paga aproximadamente 8.7 millones de dólares al año a Nauru a cambio de que el pequeño país insular se haga cargo de todos los extranjeros que hayan solicitado asilo en el país mientras sus solicitudes son estudiadas. 

Como era de esperar, las condiciones de los iraquíes y afganos que solicitaban asilo distaban mucho de ser unas vacaciones en una isla tropical. Los inmigrantes languidecían en un centro de detención construido por el gobierno australiano que se parecía tremendamente a un campo de concentración.
Entre entre 2001 y 2008, Nauru acogió a todos los refugiados e inmigrantes de Australia a cambio de una generosa ayuda económica; no contentos con esto también se ofrecieron a almacenar sus residuos nucleares en 2005.

Campamento de refugiados en Nauru

Pero todo se torció en 2007, tras numerosos suicidios y denuncias de violaciones de los derechos humanos en sus campos de detención, el gobierno de Australia decidió cerrar el campo presionado por las Naciones Unidas. Esto fue un alivio para los refugiados allí encerrados y una patada en el culo Nauru, su PIB disminuyó en un 20%, se perdieron unos 180 puestos de trabajo directos y 500 indirectos (en un país con una tasa de desempleo del 90%) y la capacidad del Estado de proporcionar los servicios básicos a su población disminuyó drásticamente.

En agosto de 2012, como consecuencia del incremento de los rescates de inmigrantes ilegales por parte de la marina australiana, el Parlamento Australiano decidió retomar la "Pacific Solution" y aprobó una partida de 2000 millones de dólares para que Nauru se hiciese cargo de sus refugiados durante los próximos 4 años y otros 900 millones de dólares para Papúa Nueva Guinea. Los solicitantes de asilo político en Australia eran condenados al limbo de Nauru mientras su solicitud era estudiada. Si la solicitud era aprobada eran realojados en Papúa Nueva Guinea, nunca en Australia. La idea que se intentaba transmitir a los refugiados es que aunque llegasen a aguas australianas, jamás vivirían en Australia.

Una familia de refugiados en Nauru

Si la solicitud era rechazada los refugiados volvían al centro de detención de Nauru, un lugar en donde los intentos de suicidio, las autolesiones y los problemas de salud mental se estaban disparando entre los menores de edad. Solo en 2018 una joven tuvo que ser trasladada a Australia tras pasar semanas en huelga de hambre, una niña de 12 años se quemó a lo bonzo tras varios intentos de suicidio y otro niño iraní vio como su hospitalización era rechazada por querer viajar con su padre. Ante la falta de medios para solucionar "el ambiente emocional tóxico" (UNICEF) de estos centros, la solución del gobierno de Nauru fue expulsar a Médicos sin Fronteras, la última organización que quedaba prestando ayuda a los refugiados.

Futuro

Actualmente los ingresos de Nauru provienen de dos fuentes:

  • 500.000$ anuales procedentes de las modestas exportaciones de los pocos fosfatos que quedan en la isla
  • A esto se suman 3 millones de dólares anuales por licencias para que los barcos extranjeros faenen en las aguas del país.
En total son 3,5 millones para cubrir los 20 millones anuales que gasta el país en importaciones. No hay que ser un Nóbel en economía para darse cuenta de que Nauru tiene los días contados.

Estructura de almacenaje abandonada en la costa de Nauru

En agosto de 2004, se publicó un estudio australiano en el que se afirmaba que Nauru tenía dos opciones: convertirse en "un mendigo y leproso del Pacífico asolado por la pobreza y las enfermedades, o llevar una vida sana y modesta" lo cual implicaba renunciar a su soberanía como república y pasar a formar parte de Australia, Nueva Zelanda o Fiyi. Ese mismo año, el presidente declaró el estado de emergencia nacional debido a la crisis económica y disolvió el Parlamento.

Desde entonces Nauru ha realizado maniobras desesperadas para salvar la situación, para no alargar más esta historia de despropósitos, repasaremos tan solo algunas de las más chifladas:

  • El 15 de junio de 2005, Nauru se unió a la Comisión Ballenera Internacional (CBI); probablemente sobornada por Japón, para que votara sobre la reanudación de la caza comercial de ballenas en Ulsan, Corea del Sur.
  • En 2007, el ministro de Industria anunció un programa de rehabilitación y renaturalización que en el plazo de 20 años convertiría a Nauru en la isla tropical que fue una vez.
  • Además, existen programas entre el gobierno de Nauru, Australia y Nueva Zelanda para crear un centro de reparación y fabricación de barcos en Nauru... una isla que no tiene ni un solo puerto.
  • Uno de los últimos intentos ha sido posicionarse como un destino turístico importante en el Pacífico… para ello Nauru cuenta con 2 tristes hoteles con capacidad para 250 visitantes. Tienen mucho trabajo por delante, con 200 visitantes al año, actualmente Nauru es el país menos turístico del mundo.
  • A modo de curiosidad, durante la pandemia de Covid-19, Nauru fue el único país que logró vacunar a toda su población antes de que se registrase un solo caso de infección. Alguna ventaja tenía que tener la insularidad.

Sin duda el futuro de Nauru es oscuro, mientras sus habitantes se preguntan si es posible dar la vuelta a la situación, el resto del mundo observa expectante cuanto tiempo más le quedará a esta micronación para colapsar.


La Isla de Basura del Pacífico

En el medio  del Pacífico hay un nuevo territorio que ningún país ha querido reclamar nunca, una superficie de unos 1,6 millones de km2 a la que todos han contribuido pero nadie quiere. Una "isla nullius" de plástico.

La isla de la basura del Océano Pacífico es conocida por muchos nombres: la gran mancha de basura, el séptimo continente o continente de plástico, la isla tóxica, la gran zona o mancha de basura del Pacífico, el remolino de basura o la isla de la contaminación. Ninguno de ellos suena atractivo...

La isla de plástico es una zona del océano Pacífico cubierta de desechos marinos y unas 80.000 toneladas de plástico que no para de crecer en el centro del océano Pacífico Norte. Localizada entre las coordenadas 135°-155°O y 35°-42°N este nuevo continente tiene unas dimensiones tres veces mayores que las de Francia y como es lógico se encuentra deshabitado.

Su superficie es muy variable dependiendo del criterio que se adopte, dependiendo de la concentración de plásticos que se fije como umbral para definir la isla puede variar entre los 700.000 y los 17 millones de km². En cualquier caso, se trata de la mayor concentración de plásticos jamás registrada, y está creciendo. Todos estos plásticos y desechos han quedado atrapados en un vórtice de generado por las corrientes oceánicas del Pacífico Norte.

A pesar de su tamaño y su elevada densidad en algunos puntos, la isla de basura es tímida y resulta muy difícil de ver en imágenes satélite y es invisible a los radares. Lo cierto es que no se trata de un amasijo de bolsas de la compra flotantes, sino más bien de una capa de microplásticos del tamaño de un grano de arroz, que lenta e inexorablemente están destruyendo el ecosistema marino. Este reducido tamaño hace que sea muy difícil de limpiar.

Descubrimiento

La primera referencia a esta isla fue descrita en 1988 en una publicación del NOAA de Estados Unidos (National Oceanic and Atmospheric Administration), basándose en los análisis de varios laboratorios de Alaska que encontraron altas concentraciones de plástico flotante en el océano Pacífico Norte, los científicos estimaron que estas elevadas concentraciones podían ser aun mayores en aquellos lugares donde las corrientes propiciasen la acumulación de desechos, concretamente en el giro del Pacífico Norte.

En 1997, el oceanógrafo (y capitán marítimo) estadounidense Charles Moore volvía a casa después de competir en una carrera. Al pasar por el ​giro del Pacífico Norte, Moore encontró una enorme extensión de agua cubierta por desechos flotantes. Moore alertó al también oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer de la existencia de este prodigio de la basuraleza al que denominaron Eastern Garbage Patch (mancha de basura del este).

Los trabajos y publicaciones de Moore hicieron conocida esta isla para el gran público mientras la comunidad científica iba descubriendo que no era una excepción: había otras islas de basura en el Atlántico Norte (2009), en el Índico (2010), en el Pacífico Sur (2011) y en el Atlántico Sur (2017).

Las islas de basura se forman en los vórtices de las principales corrientes marinas.

¿Culpables?

Esta sopa de basura se ha ido formando gradualmente como resultado de la concentración de toda la polución marina en el giro del Pacífico Norte (un área comúnmente conocida como Horse Latitudes). Esto ha generado un mancha flotante que se desplaza sin rumbo fijo por una región de unos 3,4 millones de km², siete veces la superficie de España. Si consideramos las zonas periféricas en las que esta concentración es algo menor en total podría haber unos 100 millones de toneladas de desechos.

Está feo señalar culpables, pero hay varios países que sin duda hacen una contribución tremenda: China, Indonesia, Filipinas, Tailandia y Vietnam descargan más residuos plásticos al mar que todos los demás países del mundo juntos. Concretamente los ríos Yangtsé, Amarillo, Hai, de las Perlas (China), Indo (Pakistán), Ganges (India), Nilo (Egipto), Amur (Sino-ruso), Níger (Nigeria) y Mekong (Vietnam) descargan el 95% de los plásticos que hay en los océanos.​ 

Un estudio en 2019 puso el foco en los barcos de carga chinos que podrían ser uno de los mayores contribuyentes de basura oceánica (recordadlo en vuestro próximo pedido a Aliexpress). Un portavoz de "Ocean Cleanup" declaró que: "todo el mundo habla de salvar los océanos al dejar de usar bolsas de plástico, pajitas y envases monouso. Eso es importante, pero cuando salimos al océano, eso no es lo que nos encontramos". En 2022 se estimó que todos los países de la OCDE juntos (Europa, América del Norte, Chile, Colombia, Israel, Turquía, Japón, y Corea del Sur) suponían tan solo un 5% de la polución marina por plásticos; el resto de países del mundo contribuían con el otro  95%. En América, otro estudio de 2021 señaló a Brasil como el séptimo país que más plásticos vierte a los océanos.

No obstante, y esto es mi opinión personal, sería cínico señalar como culpables a los productores olvidándose de los países que demandan estos plásticos.

Toxicidad

La isla de la basura tiene uno de los más altos niveles de partículas plásticas suspendidas en agua, eso la ha convertido en objeto de estudio para todos los investigadores que analizan la fotodegradación de los plásticos en el océano. A diferencia de los desechos biodegradables, los plásticos fotodegradables se desintegran en pedazos más pequeños que siguen siendo polímeros, este proceso continúa hasta llegar a niveles moleculares.

Los desechos plásticos flotantes fotodegradables se desintegran hasta alcanzar un tamaño en que pueden ser ingeridos por los organismos marinos pasando a formar parte de la cadena alimenticia. Tras años de degradación las partículas de plástico alcanzan un tamaño semejante al del zooplancton con una concentración mucho mayor en estas islas. Eso hace que sean consumidos por medusas, aves marinas y animales del mar, incluyendo tortugas del océano y albatros de patas negras, suponiendo todo un riesgo para la vida marina. 

Las medusas se comen las toxinas que contienen los plásticos: bifenilos policlorados (PCB), DDT (1,1,1-Tricloro-2,2-bis(4-clorofenil)-etano), hidrocarburo aromático policíclico (HAP o PAH)... A su vez otros peces mayores se comen a las medusas sufriendo intoxicaciones e incluso problemas hormonales. Muchos de estos peces serán pescados y pasarán a ser alimento para los seres humanos (un estudio reciente descubrió microplásticos en las placentas de bebés).

Estos residuos plásticos afectan por lo menos a 267 especies alrededor de todo el mundo, la gran mayoría localizados cerca de la gran mancha de basura del Pacífico norte. Cada año mueren hasta un millón de aves marinas y 100.000 mamíferos marinos por ingestión de plástico o enredos en trozos de plástico.

Polizones

El 17 de abril de 2023, un equipo de investigadores reveló en la revista Nature Ecology & Evolution que decenas de organismos invertebrados, especies de algas, cangrejos y anémonas estaban medrando en estas islas de basura. Los científicos recolectaron varios objetos de plástico en alta mar en donde encontraron percebes y briozoos pegados a objetos como cepillos de dientes, perchas o botellas de champú. Además de estas especies, también se encontraron organismos costeros invasores que se habrían aferrado a estas balsas de plástico alejándose de sus hogares costeros poco profundos.

Entre los polizones costeros más comunes se encontraban anfípodos, isópodos, hidroides y briozoos, la mayoría originarios del Pacífico noroccidental. Muchos de estos organismo pudieron llegar entre los restos del tsunami de Japón de 2011. Los científicos encontraron comunidades prósperas de criaturas, costeras en el 70% de los escombros que analizaron.

Los huevos de estos crustáceos y los nuevos brotes de anémonas indican que muchas de estas especies son claramente capaces de vivir, sobrevivir y reproducirse en mar abierto con la ayuda de la contaminación plástica. Los plásticos, mortales para muchas especies locales, proporcionan un "hogar" permanente y no biodegradable para estas especies invasoras.

La "Plastisfera" es un término acuñado para referirse a ecosistemas que han evolucionado para vivir en entornos hechos de plásticos producidos por humanos. Para otras especies sin embargo es una trampa mortal

Los vórtices oceánicos subtropicales se conocen a menudo como los "desiertos del mar", ya que estas aguas contienen bajas cantidades de nutrientes. En el pasado esta falta de nutrientes y un medio al que aferrarse suponía una barrera que limitaba la colonización del océano abierto por las especies costeras.

Sin embargo, ahora las especies costeras estaban llegando en sus "cayucos de plástico" compitiendo con las especies autóctonas de mar abierto por unos recursos muy limitados, incluso en algunos casos alimentándose activamente de estas especies nativas del lugar. Aún no está claro cómo afectará el establecimiento de especies costeras en alta mar, sin embargo, la historia ha demostrado que la introducción de especies invasoras puede afectar significativamente a los ecosistemas endémicos.

Por supuesto, el plástico no es el único medio de transporte que lleva organismos de un medio a otro. Siempre ha habido desechos en los océanos, y especies invasoras, y prácticamente todos han sido causados por la acción del hombre. De todas formas, el plástico destaca por sus grandes cantidades, su flotabilidad y su lentísima degradación. Mientras que los troncos se descomponen al cabo de un tiempo, el plástico puede viajar durante años por los océanos de todo el mundo, introduciendo especies nuevas en ecosistemas frágiles. 

La Isla de la Basura (Fuente: Nature. Nathional Geographic, Iberdrola)

Limpieza

Desde 2008 han surgido numerosas iniciativas para limpiar parte de este océano de plásticos. Richard Owen, un contratista de la construcción e instructor de buceo, fundó la ECC, la Enviromental Cleanup Coalition (Coalición para la Limpieza del Ambiente) una organización que planea modificar una flota de barcos para limpiar los desechos de la zona para después restaurarlos y reciclarlos. 

En 2012, la Sea Education Association (SEA) realizó expediciones de investigación en el vórtice. Se realizaron ciento dieciocho arrastres de red y se recopilaron cerca de 70.000 piezas de plástico. Ese mismo año los investigadores Goldstein, Rosenberg y Cheng descubrieron que las concentraciones de microplásticos en el giro se habían multiplicado por cien durante las cuatro décadas anteriores.

El 9 de septiembre de 2018 se desplegó el primer sistema de recolección en el giro para iniciar la tarea de recolección. Esta prueba inicial corría a cargo del "The Ocean Cleanup", una ONG con sede en los Países Bajos que desarrolla tecnologías para eliminar el plástico de los océanos. La prueba inicial del "Sistema de limpieza del océano 001" duró cuatro meses y proporcionó al equipo de investigación información valiosa relevante para el diseño de sistemas posteriores.

En 2019, durante una expedición de 25 días, Ocean Voyages Institute estableció el récord de limpieza más grande en el "parche de basura" al eliminar más de 40 toneladas de plástico del océano. Un año después volverían a superar su propio récord en el transcurso de 2 expediciones, que eliminaron 170 toneladas de plástico del océano.

En 2022, el descubrimiento de un próspero ecosistema en la gran mancha de basura del Pacífico planteó ciertas dudas sobre si limpiar la basura de esta zona podría tener efectos adversos sobre esta plastisfera.​

Interceptor, el nuevo barco de The Ocena Cleanup, recoge plásticos en Yakarta

No obstante los esfuerzos de limpieza prosiguieron, en julio de 2022, The Ocean Cleanup anunció que había logrado eliminar eliminar las primeras 100 toneladas de plástico de la Gran Mancha de Basura del Pacífico utilizando el "Sistema 002", el antecesor de un nuevo "Sistema 03", que afirma ser 10 veces más eficaz que su antecesor.

Este nuevo sistema consiste en Interceptor, un barco de unos 600 metros de eslora, que cuenta en la parte delantera con una barrera en forma de U similar a la de un 'bulldozer' para recolectar el mayor número de restos plásticos posible. Tanto los sensores como las luces y las cámaras con las que cuenta funcionan con energía solar, y la idea es sencilla: recolectar los residuos, almacenarlos y, cada varios meses, dárselos a un barco de apoyo que los lleva a tierra firme para ser reciclados. 

El objetivo es ambicioso: reducir para este 2024 a la mitad los casi tres billones de pequeñas piezas de plástico que se estiman en la "isla de basura". Adicionalmente, la idea de The Ocean Cleanup es poder desplegar antes del próximo año 60 barreras flotantes en alta mar, con el objetivo de frenar el crecimiento de esta mancha y evitar que se siga dispersando por el mar. Por otro lado, parte de la lucha contra los vertidos plásticos ahora se centra en los ríos, el origen de gran parte de esta contaminación.

+info: Nature - Xataka

19 enero 2024

El "Castillo Ambulante" de Shandong - China

Hoy vamos a hablar de la conmovedora historia de Hu Guangzhou, un granjero chino que padece una enfermedad mental y que construyó una casa de 7 pisos con sus propias manos en la provincia de Shandong, al este de China.

Cuando era joven, Hu era un chaval sano y cuerdo con un gran apego por sus dos hermanos, sin embargo contrajo una grave fiebre que lo dejaría trastornado (e incapacitado) el resto de su vida. Desde entonces, Hu vive de unos subsidios gubernamentales que recibe cada tres meses y de los panecillos gratis que le proporciona un comercio local.

Unos años más tarde sus hermanos decidieron irse a la ciudad para buscar nuevas oportunidades. Antes de partir le prometieron a Hu que iban a ahorrar dinero cada mes y que una vez hubieran ganado suficiente, regresarían para construir una casa en la que vivirían todos juntos y formarían una gran familia.

Mientras Hu esperaba pacientemente su regreso en su aldea natal, el menor de los hermanos murió en un accidente de tráfico. Una mañana llegaba tarde a su trabajo y se saltó un semáforo en rojo. El otro hermano también murió de una enfermedad poco después. A pesar de que informaron a Hu de su muerte (repetidas veces), éste no quiso creer las malas noticias y siguió esperando su regreso. 

Pasaron diez años y en 2006, Hu ya tenía 55 años y se había cansado de esperar, así que comenzó a recoger trozos de arcilla, ladrillos, madera y rocas que iba encontrando por su pueblo. Una vez que reunió suficiente material comenzó a construir la casa, pero no una casa cualquiera, sería un edificio de 7 pisos (otro día comentaremos la fascinación de los chinos por construir en altura). Hu seguía convencido de que sus hermanos seguían vivos y cualquier día se presentarían en su casa.

Algunos de sus vecinos fueron suficientemente intrépidos (o locos) como para vivir en el quinto piso durante una temporada. Una mañana lluviosa Hu se resbaló al salir de su destartalada torre y cayó desde el segundo piso. Sufrió graves heridas y tuvo que ser hospitalizado durante dos meses, pero tan pronto como recibió el alta siguió con su construcción.

Los aldeanos, conmovidos por su dedicación, le echaron una mano para terminar los dos últimos pisos. En 2016, diez años después de su comienzo, la casa se terminó y Hu, al ver su sueño cumplido lloró de la emoción y gritó: "¡Padre, madre, hermanos, lo he hecho, regresen rápido!". 

La imagen de la casa Frankenstein se hizo popular incluso fuera de China, donde muchos la comparaban con el Castillo Ambulante de Hayao Miyazaki. 

El gobierno local sin embargo no estaba muy convencido de la habitabilidad de esta inestable torre en la que Hu seguía viviendo y realizando labores de mantenimiento. Con el tiempo el edificio se convirtió en una insospechada atracción turística por lo que las autoridades locales no tuvieron el valor necesario para derribar el popular engendro. Lo que si hicieron fue convencer a Hu para mudarse a una residencia de ancianos mientras los vecinos del pueblo le construían una nueva casa menos propensa al drama.

+ info: DailyMail

13 enero 2024

El Tapón del Darién - Panamá/Colombia

La carretera Panamericana es una legendaria ruta que permite recorrer todo el continente americano de Norte a Sur, desde el océano Ártico en Prudhoe Bay (Alaska) hasta Ushuaia en Tierra de Fuego, Argentina. Con más de 48.000 Km de longitud, la Carretera Panamerica es según el libro Guinness World Records la carretera más larga del mundo; una vía vital que atraviesa 14 países y que comunica el Círculo Polar Ártico con el Antártico.

En realidad más que una sola carretera, sería una red de carreteras en la que destacan tres vías que enlazan la práctica totalidad de los países en la costa oeste del continente americano: Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y finalmente Argentina. En Sudamérica, el trazado de esta red de carreteras sigue la costa del Océano Pacífico, mientras que en Norteamérica se adentra en el interior.

Se trata sin duda de una ruta muy valorada por sus recónditos y solitarios paisajes que hacen de ella un escenario perfecto para un "road-trip" y el sueño de cualquier motero; sin embargo también tiene un lado oscuro ya que es una de las principales vías para la inmigración y el narcotráfico.

Trazado de la carretera Panamericana [Abel Gil Lobo]

Como decíamos, la carretera Panamericana es considerada "la carretera más larga del mundo transitable con vehículos a motor", pero existe una excepción que interrumpe esta interminable vía, 90 kilómetros de impenetrable selva en la frontera entre Colombia y Panamá: el temido Tapón del Darién.

Esta región consiste en su mayor parte en una espesa selva tropical, de aproximadamente 26.000 kilómetros cuadrados, que cubre la zona más septentrional de Colombia (el norte del departamento de Chocó) y gran parte de la provincia más meridional de Panamá (Darién). Es conocida por ser el límite entre América Central y América del Sur.

El tapón del Darién es una región histórica que sirve de frontera natural entre Colombia y Panamá; un terreno selvático y pantanoso rodeado por las aguas del Océano Atlántico y del Océano Pacífico que no cuenta con ningún tipo de vía o carretera. Los pocos que se atreven a adentrarse en la espesura de esta selva deben improvisar su propio camino y buscar la mejor manera de atravesar esta frondosa región tropical en la que la humedad y la temperatura son insoportables durante la mayor parte del año.

Para hacerlo aun más desafiante, en esta región no solo no hay ninguna carretera que la atraviese, si no que tampoco hay puentes, servicio de telefonía móvil ni ninguna otra infraestructuras que facilite el tránsito. La región tiene algunas de las crestas montañosas más altas de Panamá, así como cientos de pantanos. ríos y valles fácilmente inundables. Esta complicada orografía, con pronunciadas pendientes y desniveles que se ocultan bajo la espesa vegetación, han impedido a la carretera Panamericana continuar en este punto.

En total son 575.000 hectáreas de selva tropical con una gran diversidad, en donde la naturaleza es la única protagonista y no existe ningún tipo de urbanización. Gran parte de la región está declarada como parque natural debido a su enorme diversidad y las únicas personas que habitan permanentemente este inhóspito lugar pertenecen a tribus nativas.

La ausencia de comunicaciones con el mundo exterior ha mantenido a toda esta región prácticamente inexplorada, y no parece que esto vaya a cambiar a corto plazo. Es una región escasamente habitada que no tiene aldeas ni poblaciones estables. Se desconoce cuántas tribus nativas residen en el lugar o cuál es su tamaño. Fuera de las comunidades indígenas, los únicos habitantes de este lugar son bandas criminales que aprovechan la ausencia de autoridades en toda esta zona, o inmigrantes que están de paso y sólo buscan seguir su camino hacia el norte.

Las "Pangas", lanchas de transporte público con motores de hasta 200 caballos, conectan Turbo (en el golfo de Urabá) con Quibdó; un trayecto que suele llevar entre 14 y 16 horas.

Conquistadores

Lo cierto es que para ser uno de los sitios más inaccesibles del mundo, esta zona fue de las primeras en ser colonizadas por los europeos. Algunas fuentes citan a Santa María la Antigua del Darién como la primera ciudad fundada por los españoles en "Tierra Firme" americana, convirtiéndose en el punto de partida para la conquista del continente.

En 1502, Colón llega a las costas del istmo de Panamá donde funda un asentamiento llamado Belén que sería inmediatamente arrasado por los nativos. Después llegarían otros intentos como Nombre de Dios en la gobernación de Veragua o Santa Cruz, en la efímera gobernación de Coquivacoa, que solo duró tres meses.

En 1510, Alonso de Ojeda escapa de los ataques de los indígenas en Coquivacoa y funda el fuerte de San Sebastián de Urabá, pero rápidamente se tiene que trasladar a otro lugar más seguro y amigable. La zona definida como "belicosa y malsana" había mermado el número de exploradores y soldados españoles desde los 300 iniciales hasta que solo quedaron 42 supervivientes.

Un grupo de inmigrantes cruza uno de los muchos ríos del Darién

Uno de estos supervivientes era Vasco Núñez de Balboa, quien sugirió a la población del fuerte trasladarse hacia el golfo de Urabá, unas tierras  que conocía desde 1501 y que consideraba más fértiles y menos peligrosas. Según relata Bartolomé de las Casas, los pocos españoles que quedaban abandonaron el fuerte y ese mismo año fundarían Santa María la Antigua del Darién.

Al llegar a esa nueva región los españoles se encontraron con la resistencia del cacique Cémaco, tras una batalla en la que salen victoriosos, los españoles nombran a Martín Fernández de Enciso como el primer alcalde de la nueva ciudad. Enciso resulta ser un déspota y no acaba de convencer como alcalde (una de sus ideas obsesivas es volver al fuerte de San Sebastián de Urabá, que estaba arrasado y borrado del mapa) así que Núñez de Balboa aprovecha el descontento de los colonos y le destituye.

Comienza entonces un gobierno amigable en el que Núñez de Balboa mejora las relaciones con los indios y prohíbe esclavizarlos o saquearlos; a diferencia de otros conquistadores no impone tributos a los caciques ni se reparte sus tierras. También siembra cultivos de maíz y yuca e introduce el cerdo en América.


No obstante, el objetivo final de Balboa era llegar al llamado "Mar del Sur", atravesar el istmo de Panamá y ser el primer europeo en viajar del Caribe al Pacífico. Para ello, Balboa se internó en el Darién el jueves 1 de septiembre de 1513, le acompañaban 800 hombres, 190 eran españoles y uno de ellos era un joven Francisco Pizarro. Balboa y los suyos, tuvieron que enfrentarse a la impenetrable selva de Darién y a sus duras condiciones de humedad y calor. Un miedo que quedó plasmado en un epígrafe español del siglo XVI: “Encomiéndate a la Virgen, porque en sus manos está la entrada del Darién; y a las de Dios, la salida”

La tarea no era sencilla, además de a la selva, Balboa y sus hombres se enfrentaban a tribus muy violentas que premiaban con tierras y mujeres a los heridos en combate, que no concedían ninguna tregua, se comían a los enemigos cuando se rendían y esclavizaban a los prisioneros marcándolos con fuego en la frente.

Sin embargo Balboa supo ganarse su respeto y su favor llegando a tejer alianzas con algunos de estos caciques. Uno de ellos, Careta, le entregó a su propia hija como esposa, además de muchos otros tesoros, como la perla 'Peregrina' que perteneció a la Corona española y que fiel a su nombre pasó por mil manos (incluidas las de Liz Taylor) e incluso bocas (la del caniche de Liz) hasta desaparecer.

Liz Taylor con la perla "Peregrina", una joya que haciendo honor a su nombre vivió numerosas aventuras

Balboa cruzó hasta en tres ocasiones el istmo del Panamá, en su última incursión pretendía explorar el nuevo mar por lo que llevó tres bergantines desmontados por toda la selva de Darién para volver a armarlos al llegar a su destino.

Todo estos progresos suscitaron la envidia y el recelo de Pedrarias Dávila (también conocido como la "ira de Dios") que había sido nombrado gobernador de Castilla de Oro, una región que abarca territorios de Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Colombia... Pedrarias llegaría a la región con 2000 soldados y al ver que Balboa iba a llegar a Perú decidió acabar con su vertiginoso ascenso.

Las relaciones entre ambos no eran cordiales así que Pedrarias le prometió a Balboa la mano de su hija para enterrar el hacha de guerra. Funcionó, y Balboa fue a la ciudad de Acla, donde sería detenido (por Francisco Pizarro) y acusado de traición. No pudo defenderse ni apelar al emperador o al consejo de Indias, lo único que pudo alegar fue “No he tenido otro pensamiento que acrecentar al rey sus reinos y señoríos” antes de ser decapitado. Sus hombres más leales también fueron ajusticiados, sus bienes confiscados, sus escritos y memorias destruidos y hasta su perro, Leoncico, acabó siendo envenenado. La cabeza de Balboa fue colocada en una pica hasta que una noche la robaron. Dice la leyenda que fueron los indios nativos, quienes aun veneraban a Balboa como a un dios.

Decapitación de Núñez de Balboa

Así era Pedrarias, un perfecto villano que lograría destruir la paz y el progreso de la región en un tempo récord. Tras una pésima gestión, los cultivos no dan para alimentar la nueva población de la ciudad, los indios se niegan a trabajar para los nuevos gobernadores y aparecen el hambre y las epidemias. Pedrarias decide entonces esclavizar a los nativos pero ya nada puede frenar la decadencia de la ciudad. En 1519 Pedrarias huye en busca de tierras menos hostiles y funda la actual ciudad de Panamá.

Tras el cambio de capitalidad y tan solo diez años después de su fundación, Santa María la Antigua del Darién sería abandonada a su suerte. En 1520 la población fue evacuada e inmediatamente después los indígenas asaltaron y quemaron todo cuanto quedaba de esta pionera ciudad. Nunca más se intentó repoblar, con el paso de los años la selva la cubrió por completo y borró su memoria.

Los españoles no fueron los únicos que intentaron recorrer el Tapón del Darién y asentarse en el lugar, también hay un registro de que un grupo de colonizadores escoceses que intentaron lo mismo en 1698. Los escoceses fundaron un asentamiento comercial costero, pero al cabo de unos años, la mayoría habían fallecido por culpa de las enfermedades o de los ataques españoles. La breve aventura colonial le hizo perder tanto dinero a Escocia que lejos de expandir sus territorios, acabó comprometiendo su propia independencia. Tan solo una década después Escocia firmaba el Tratado de unión con Inglaterra.

El río Atrato es uno de los más caudalosos del mundo, puede llegar a tener hasta 500 metros de ancho y casi 40 de profundidad en algunos tramos, esto es debido a que el Chocó es uno de los lugares con mayores precipitaciones del planeta.

Exploradores

Ya en el siglo XIX, Estados Unidos fantaseaba con la idea de un canal que comunicara el Caribe con el Pacífico, una idea que se acabó materializando con el Canal de Panamá. Con esa idea en mente, en 1854 mandaron al teniente Isaac Strain con 27 hombres para estudiasen un posible trazado para un canal que atravesaría el Darién y toda Centroamérica.

Isaac Strain desembarcó en la bahía de Caledonia, en Panamá y se internó en la temida selva. Durante 49 días no se supo nada de él ni de su expedición, cuando por fin reapareció pesaba 34 kilos. Murió unos años más tarde sin haberse recuperado del todo y consumido por un Darién que le traumatizó hasta el último de sus días: “La selva… Todos, ¡muertos!. La selva”

Otra expedición británica lo intentó en esa misma época con idéntico resultado. A duras penas lograron recorrer menos de 42 kilómetros en 19 días. Regresaron con cuatro hombres muertos por los indígenas y otro por agotamiento. 

En años posteriores numerosos equipos de aventureros intentaron cruzar esta hostil franja de selva con distintos vehículos, hasta cinco afirman haberlo conseguido, pero la realidad es que solo se han podido verificar dos expediciones:

La primera expedición que logró atravesar el Tapón de Darién con su vehículo fue la Trans-Darién Expedition en 1960. Liderados por un matrimonio panameño, la prestigiosa antropóloga Reina Aráuza y su marido, el cartógrafo Amado Aráuz, esta expedición logró cruzar la frontera terrestre entre Panamá y Colombia usando un Land Rover apodado la "Cucaracha Cariñosa" y un Jeep modificado para la aventura extrema. Les acompañaban el oficial británico Richard E. Bevir y el ingeniero australiano Terence John Whitfield. 

No fue sencillo, tardaron casi cinco meses en abrirse camino a través de la jungla, lo que nos da un avance promedio de apenas 200 metros por hora. Partieron de Chepo (Panamá) el 2 de febrero de 1960 y alcanzaron Quibdó (Colombia) el 17 de junio de 1960, empleando un total de 136 días. El equipo tuvo que improvisar su propia ruta vadeando cientos de ríos y arroyos con puentes provisionales hechos de troncos de palmas y utilizando el río Atrato para desplazarse durante gran parte del recorrido..

Su investigación posteriormente ayudó a proclamar al Parque Nacional Darién como lugar de Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO. Una reserva natural que se extiende entre 100 y 160 km de longitud, desde el norte hasta la costa sur de Panamá, desde el Atlántico hasta el Pacífico.

La expedición Trans-Darién arrastra a duras penas a la "Cucaracha Cariñosa"

El segundo cruce confirmado del Darién fue doce años después del matrimonio Aráuza. La British Trans-Americas Expedition, organizada por la Armada Británica, cruzó el Tapón del Darién como parte de una ambiciosa ruta terrestre de 33.000 Km que pretendía conectar el círculo polar ártico con el antártico. En 1972 un reconocido explorador británico, el coronel John Blashford-Snell, lideró un equipo de 60 personas que usando Range Rovers lograron completar el recorrido por carretera desde Alaska hasta Cabo de Hornos. En este inmenso viaje, el grupo tuvo que atravesar el Tapón del Darién, una experiencia que fue descrita por Blashford-Snell como "el desafío más grande de su carrera".

La expedición fue sorprendida por la llegada temprana de la temporada de lluvias y sus vehículos quedaron atascados en el barro. "Algo tenía que ceder y fueron los ejes traseros", relató el explorador. "Explotaron como bombas con esquirlas saliendo del suelo". Un mes después llegaron nuevos recambios diseñados para los vehículos que fueron lanzados en paracaídas. 

Más tarde, los vehículos tuvieron que ser transportados en balsas inflables hechas a la medida para poder cruzar la complicada región del vasto pantanal de Atrato. Finalmente, lo lograron, aunque la mitad del equipo tuvo que desistir a casusa de las heridas, infecciones, fiebres y otros males.

La British Trans-Americas Expedition arrastra sus Range Rover por el lodo del Darién

Migrantes

En una región sin ley, entre 1996 y 2005, las Farc y los paramilitares del bloque Élmer Cárdenas del Alemán sembraron el río Atrato de cadáveres. Después llegó el narcotráfico, ante el aumento de los controles marítimos, los narcotraficantes colombianos y panameños optaron por sobornar a los indígenas locales para crear rutas terrestres que cruzasen el Tapón de Darién, una región que debido a sus condiciones a penas cuenta con controles policiales.

A pesar de los peligros de la selva y de sus inmensos obstáculos, en los últimos años el Tapón del Darién también se ha convertido en una importante ruta de tránsito para la migración irregular. Detrás acecha el grupo criminal más grande de Colombia, los Gaitanistas, que domina el narcotráfico y otros negocios en la zona. 

Una niña migrante observa a su padre exhausto

El tránsito de migrantes a través del Tapón del Darién no es algo nuevo. Las autoridades panameñas llevan registrando llegadas de migrantes desde 2010, y hay casos registrados desde hace más de una década. Al tratarse de la única vía terrestre que conecta Sudamérica con Centroamérica, y dado que las rutas costeras están mucho más vigiladas, para los solicitantes de asilo y migrantes que se dirigen a Estados Unidos el Tapón del Darién se ha convertido en la única alternativa.

Hasta 2021, el número de personas que cruzaban la selva era relativamente pequeño en comparación con otras vías migratorias, sin embargo ese año más de 130.000 migrantes lograron cruzar la selva a pie, frente a una media de menos de 11.000 durante años anteriores. En 2022, las llegadas se dispararon hasta las 250.000 personas. En 2023 la cifra se duplicó hasta superar las 500.000 personas.

Muchos de los migrantes vienen desde países cercanos que sufren graves crisis económicas y de seguridad (en particular Venezuela, Ecuador y Haití), pero también hay personas llegadas desde cualquier punto del planeta atraídos por la porosidad de esta frontera y la ausencia de controles fronterizos.

En los últimos años por ejemplo es común encontrar inmigrantes llegados desde Yemen que huyen de la guerra en su país de origen. Estos migrantes no necesitan visado para entrar en Ecuador, y desde allí prosiguen su camino hacia EEUU con la esperanza de lograr asilo político.

La presencia de familias con niños también es cada vez más frecuente, el 22% del flujo migratorio son niños y adolescentes. La mayoría de los migrantes se dirigen hacia EE. UU, en muchos casos no tienen pasaporte y lo peor que les puede pasar (a parte de perder la vida en la selva) es ser interceptados y recluidos en alguno de los centros de detención del Darién, un limbo del que nunca saben cuando saldrán.

Los gobiernos de ambos lados de la frontera, presionados por EEUU, han hecho tibios esfuerzos por abordar el cuello de botella migratorio que supone el Tapón del Darién. Sin embargo la tendencia al alza parece imparable:

El uso del Tapón del Darién como paso migratorio, comenzó a finales de la década de los 90, cuando numerosos colombianos recurrieron a esta vía para huir del conflicto interno y la violencia en su país de origen. Panamá no empezó a registrar oficialmente los cruces de migrantes hasta 2010, en los cuatro años siguientes las autoridades registraron una media de aproximadamente 2.400 cruces al año. 

El primer repunte real tuvo lugar en 2015 y 2016, cuando se registraron más de 30.000 llegadas anuales. Tras un descenso temporal, la cifra casi se ha duplicado anualmente desde 2021, cuando numerosos haitianos usaron esta vía para huir de su país. Desde entonces la cifra no ha parado de crecer, en Agosto de 2023 se registraron más de 81.000 personas cruzando el Tapón del Darién, la cifra más alta de la que se tiene constancia.

En 2021, unos 19.000 haitianos intentaron cruzar el Tapón de Darién para huir de su país.

Como es lógico, el tránsito de cientos de miles de personas a través de un entorno tropical inhóspito sin presencia estatal ni policial genera numerosos dramas. Los migrantes pagan a los traficantes locales altas sumas de dinero para desplazarse por mar o tierra (la alternativa más barata). La posibilidad de desplazarse depende del dinero que poseas, lo que obliga a muchas mujeres sin dinero a recurrir al trabajo sexual.

En los últimos años, ante la falta de empleo en la región, multitud de lugareños están dispuestos a ofrecer sus servicios como guías y anfitriones. Una vez que los migrantes logran atravesar el tapón, autobuses operados por compañías privadas están disponibles para llevarlos hasta la frontera con Costa Rica, la siguiente etapa de su viaje.

El recorrido a través de la selva dura varios días en los que los migrantes enfrentan calor, cansancio y la amenaza de enfermedades. A todo esto se suman depredadores, fauna venenosa, ataques de grupos criminales y frecuentes inundaciones que suponen un gran número de muertes al año. Paradójicamente, la mayoría de los inmigrantes que mueren en la ruta "terrestre" del Tapón del Darién lo hacen ahogados.

Las rutas en el lado colombiano son algo más seguras, básicamente gracias a la supervisión de los Gaitanistas, una prospera banda criminal que controla el tráfico de cocaína a lo largo del Pacífico. 

Sin embargo, la presencia del crimen organizado es mucho menor en el lado panameño de la frontera, lo cual se traduce en que los riesgos de violencia física son mucho mayores. Bandas locales hostigan y atacan a los grupos de migrantes que caen en sus manos, y se cree que son responsables de un gran número de asesinatos, violaciones y otros tipos de violencia. En los primeros 6 meses de 2023, los organismos humanitarios en el Darién panameño registraron cerca de 200 incidentes de violencia sexual.

En los centros estatales de recepción de migrantes la cosa no mejora; funcionarios fronterizos han abusado de mujeres vulnerables conscientes de que un inmigrante sin papeles tiene muy difícil denunciar este tipo de delitos en Panamá o Colombia. Como resultado, funcionarios corruptos y grupos violentos operan con total impunidad en toda esta región: según una encuesta reciente, el 97% por ciento de los migrantes que se dirigen a EE. UU. consideran el Tapón del Darién la parte más peligrosa de su viaje.

+ info: BBC - La Nación - Migration - OpenDemocracy