30 enero 2021

El Punto Nemo, Polo de Inaccesibilidad del Pacífico

En 2018, el mundo esperaba expectante la caída de la estación espacial china Tiangong-1, a la deriva y descontrolada desde hacía años. Muchos se sorprendieron al descubrir que lo había hecho en medio de la nada, en un desconocido cementerio de naves espaciales. Este cementerio está ubicado en el océano Pacífico Sur, donde se buscó el lugar más alejado posible de la costa y de cualquier zona poblada: el Punto Nemo (48°52.6′S 123°23.6′O). 

El Polo de Inaccesibilidad del Pacífico es el punto más alejado de cualquier tierra firme. Se encuentra en el sur del océano Pacífico, a 2.688 kilómetros de las tierras emergidas más cercanas. Es el punto más inaccesible desde tierra firme y coincide con el lugar más alejado de la línea de costa, ya que supera en distancia al polo de inaccesibilidad de Eurasia (EPIA). Se le conoce también como Punto Nemo (que en latín significa Nadie) en honor al capitán de "20000 leguas de viaje Submarino".

La ubicación de este punto fue resultado de un arduo trabajo del ingeniero Hrvoje Lukatela, quien en 1992 localizó un punto equidistante entre las costas de tres islas: la isla Ducie, la isla Maher y el islote Motu Nui. 

Como cementerio reúne varios miles de piezas de naves espaciales que han ido cayendo allí durante los últimos 30 años, por lo que probablemente ya existan decenas (o cientos) de miles de toneladas de basura espacial en el fondo del océano. Un lugar donde nunca ha llegado el hombre (de hecho, estamos más cerca de llegar a Marte que de llegar a ese punto). 

Biológicamente hablando, el punto Nemo es la región menos activa de todos los océanos del mundo. Prácticamente no hay materia orgánica ni alimentos, la carencia de nutrientes hace de este entorno un ecosistema extremo... un basurero que aglomera los desechos de plástico mediante sus corrientes giratorias.

Muy pocas rutas marítimas pasan por esta zona del Pacífico, de hecho, infunde un gran respeto en quienes pasan por obligación (regatas o competiciones). El lecho oceánico en esta zona se encuentra a unos 3.700 m de profundidad y las tierras emergidas más cercanas son: La Isla Ducie, perteneciente a las islas Pitcairn; Motu Nui, el islote de "Vaiana" en el archipiélago de la isla de Pascua y la isla Maher, en Tierra de Marie Byrd, en la Antártida, el último Terra Nullius del planeta. 

Incluso los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS), que están a 360 kilómetros de la superficie del mar, pasan más cerca de ese punto que cualquier otro humano. Está simplemente muy lejos de cualquier costa, y no hay nada en un radio de miles de kilómetros a la redonda.


Representación de "El Bloop"

Debido a la inaccesibilidad de este punto, hay muchos mitos en torno a el mismo. Durante el verano de 1997, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA), registró una frecuencia ultra-baja, un sonido mucho más grave y fuerte que el de una ballena azul. El "Bloop", que es como se denominó a este sonido de muy baja frecuencia, se pudo registrar en varias ocasiones, la mayoría a menos de 2000 metros del Punto Nemo. Todavía se desconoce el origen de este sonido, la versión oficial de la NOAA es que probablemente se debía al sonido de baja frecuencia que emiten las fracturas glaciares: hielo e icebergs rompiéndose; mientras que otros han preferido especular con mitológicos monstruos marinos...


Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn!

En su novela "La llamada de Cthulhu", el autor estadounidense HP Lovecraft sitúa la ciudad ficticia de R'lyeh en las coordenadas 47°09′S 126°43′O, relativamente cerca del punto Nemo. R’lyeh es una ciudad hundida en las profundidades del Océano Pacífico donde Cthulhu espera el fin de los tiempos...


Manshiyat Naser, La ciudad de la basura - Egipto

 
Gigantesco mural del artista franco tunecino eL Seed en varias edificaciones de Manshiyat Naser

Toneladas y toneladas de basura cubren más de 5 kilómetros cuadrados en el barrio de Manshiyat Naser, bajo las colinas de Mokattam, al sureste del Cairo. En el resto de la ciudad a este barrio se le conoce como el gran vertedero, pero su nombre real es Manshiyat Naser, más conocido como la Ciudad de la basura de El Cairo. En esta ciudad vertedero, entre desechos y suciedad, vive una comunidad cristiana copta dedicada exclusivamente a recolectar toda la basura que encuentren a su paso, los llamados Zabbaleen, los basureros de El Cairo.

Casi un millón de Zabbaleen recogen hasta el 60% de la basura que hay en la capital. Los restos que puedan ser útiles son vendidos, el resto se almacena en sus calles donde reciclan hasta el 80% de la basura. 

Aunque aparentemente sea un caos, ver tanta basura almacenada, cada casa, azotea y zona del barrio almacena un tipo de basura: latas, plásticos, papel… De los residuos orgánicos se encargan los animales: cerdos, ovejas y vacas que están en edificios abiertos habilitados para este fin.

Los zabbaleen gestionan toneladas de basura

El censo de la gente que vive allí es incierto, quizá más de trescientas mil personas. Una buena cifra para un simple barrio, pero para el resto de la ciudad, esta Ciudad de la basura no existe como tal y no dispone prácticamente de infraestructuras. Además, la mayoría de la población de este barrio son coptos y esto no es más que un agravante para estigmatizarlos más si cabe: 

Casas a medio construir, carreteras sin asfaltar, basura en cada esquina y con unas condiciones higiénicas infrahumanas son las circunstancias en las que viven todos sus habitantes. 

El fuerte olor, las ratas, bacterias y las enfermedades no pueden faltar en la zona. Además, por si las condiciones de higiene no fueran ya de por sí pésimas, en el barrio no hay agua corriente. 


Los niños apenas van a la escuela, desde muy pequeños son enseñados en el arte de ser basurero, un ‘oficio’ que se transmite de generación en generación y del que es muy difícil salir. Además de la pobreza de la zona, al ser cristianos coptos hay una discriminación por parte del resto de musulmanes que hace que sus derechos y oportunidades sean casi inexistentes.

Desde hace un tiempo, muchas son las ONG´s que han querido tomar cartas en el asunto y ayudar a los zabbaleen a tener una vida mejor: Por ejemplo, en el 2008 se creó la primera escuela de Manshiyat Naser. No obstante, las mejoras son pocas y lentas, en parte debido a la indiferencia del gobierno egipcio.

+info: Wikipedia (Eng)

Wadi Al-Hitan, El Valle de las Ballenas - Egipto

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Wadi Al-Hitan, el Valle de las Ballenas en árabe, es una región de gran valor arqueológico en el desierto occidental de Egipto. Situado a unos 200 kilómetros al suroeste de El Cairo, contiene restos fósiles de gran valor del primer, y ahora extinto, suborden de ballenas: el Archaeoceti. Estos fósiles representan una de las principales historias de la evolución: la vida anterior como animal terrestre de las ballenas; éste es el sitio más importante del mundo para estudiar esta etapa de la evolución. El número, la concentración y la calidad de los fósiles son únicos, así como su accesibilidad y su emplazamiento en un paisaje protegido.

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Los fósiles de Al-Hitan de animales más jóvenes, se encuentran en las últimas etapas de la pérdida de sus extremidades traseras, junto con otros fósiles del sitio hace que sea posible la reconstrucción de las condiciones ambientales y ecológicas de la época. Fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad la Unesco en julio de 2005

+ info: 
Wikipedia - National Geographic


Sentinel del Norte, el último pueblo puro - India

Los documentos gráficos que prueban la existencia de esta tribu son muy escasos

La Isla Sentinel del Norte, está situada en el Golfo de Bengala, a unos 1.300 kilómetros de la costa india, dentro del archipiélago de las Islas Andamán y Nicobar, un destino turístico cada vez más en boga. Visto desde la lejanía puede parecer un destino idílico, sin embargo los habitantes de la isla pueden matarte legalmente si te acercas y no seríamos los primeros en perder la vida en estas, aparentemente, paradisíacas playas. 

En esta extensión de 72 kilómetros cuadrados (similar a Formentera) vive la tribu más aislada del mundo, los sentineleses. Son conocidos por ser muy violentos y rechazar cualquier tipo de contacto. Su ferocidad ya era conocida en el siglo XIII, cuando Marco Polo los describió como “una gente cruel y violenta que se come al extranjero que llega a sus tierras”. 

Esta porción de tierra pertenece a India, pero la gestión de todos sus recursos se ha dejado desde hace siglos bajo la responsabilidad de sus habitantes. El gobierno indio ha intentado en varias ocasiones establecer contacto con los sentineleses, pero la violencia con la que actúan los indígenas y las denuncias por parte de las organizaciones en defensa de los pueblos tribales han terminado con las conexiones entre ambos.

Los sentileses son un "pueblo puro", jamás se ha mezclado. Una de las últimas tribus que sobreviven sin prácticamente ninguna influencia de la civilización. Hay varios motivos para ello: la isla está completamente cubierta por una densa jungla y sin ningún puerto natural, no tiene interés estratégico, no tiene ningún recurso interesante, está en medio de la nada y la barrera natural de arrecifes de coral que la rodea hace muy difícil la navegación. Pero sobre todo se mantienen aislado porque sus habitantes han rechazado sistemáticamente cualquier contacto con flechazos, pedradas e insultos en el mejor de los casos. Se desconoce su número, pero se estima que son entre 50 y 150. 

Según estudios realizados por la universidad de Oslo a principios del siglo XXI, se cataloga a los sentineleses como un pueblo asiático pese a que sus características físicas y genéticas son casi idénticas a las de los pueblos africanos. La tribu no se ha mezclado jamás con otros grupos y desciende directamente del primer gran éxodo africano, hace 60.000 años, uno de los primeros éxodos masivos que recorrieron las costas persas e indias. Parte de esa migración continuó por el continente hacia Japón y otra se adentró en el océano hacia Australia. Un centenar de expedicionarios dio por finalizada su travesía en este pequeño islote de poco más de 40 kilómetros cuadrados, del que nunca han vuelto a salir. 

Se cree que podrían llevar allí más de 55.000 años. La agricultura apareció hace 7000 años, la escritura hace unos 5000, la pirámide de Keops tiene 4500 y los mamuts se extinguieron hace 3700. No conocen la agricultura, ya que se aislaron antes de su descubrimiento. Son capaces de utilizar el fuego pero no de crearlo y no muestran una jerarquía social definida. 

Son una de las muy pocas tribus cazadoras-recolectoras del mundo, viven de la caza y de la pesca y se distinguen por el uso de arcos y flechas con los que cazan y se defienden. Son extremadamente agresivos con los visitantes: atacan con flechas y hachas a cualquier extraño. No sólo occidentales, puesto que tampoco se relacionan de ninguna forma con tribus de islas cercanas ni tienen un idioma común. Rechazan todo tipo de contacto externo, jamás han sido colonizados ni han tenido contacto prolongado con la civilización... y así desean permanecer. 

También son uno de los pueblos más primitivos y en mayor peligro de extinción en la Tierra. Su aislamiento extremo los convierte en seres muy vulnerables a enfermedades externas. Sin inmunidad, un virus o una bacteria común podría acabar con toda la tribu

Desde 1771, varios han sido los intentos de establecer contacto con los habitantes de esta isla del océano Índico, casi todos rechazados con flechas y lanzas por sus habitantes. Oficialmente, es territorio indio, pero el Estado no la controla. De hecho, ha creado una zona de exclusión (está terminantemente prohibido acercarse a sus costas) y no tomará medidas si los habitantes de Sentinel del norte matan a cualquiera que se acerque.

En 1867 un barco mercante indio, el Nineveh, naufragó en un arrecife de coral frente a la costa noroeste de la isla. Ochenta y seis pasajeros y veinte tripulantes llegaron seguros a la playa en el bote del barco, pero sus problemas acababan de empezar. Al tercer día, mientras los náufragos se tomaban un desayuno improvisado, fueron atacados por una lluvia de flechas. El capitán huyó en el bote del barco, dejando a todos los demás en la playa defendiéndose con palos y piedras. La mayor parte de la tripulación logró sobrevivir repeliendo los ataques hasta que fueron rescatados por un barco enviado por la Marina Real Británica.

Unos años más tarde, en 1880 , el oficial de la marina británica Maurice Vidal Portman desembarcó en la isla al frente de una expedición británica. Al explorar la zona, solo encontró pequeños asentamientos abandonados, la mayoría de los nativos se habían escondido en la selva, pero un grupo de exploración acabó capturando a una pareja de ancianos y a cuatro niños que trasladaron a Port Blair -capital de las islas Andamán y Nicobar- para su estudio. Todos enfermaron a los pocos días, su sistema inmunitario no estaba preparado para el mundo moderno, los adultos murieron y los menores fueron devueltos a la isla cargados de regalos. Los antropólogos de la región han mencionado habitualmente este capítulo como posible explicación a su actitud hostil hacia los extraños.

Sentineleses cazando tortugas, 1903. (Smithsonian Institution / National Anthropological Archives: NM 40922 04421302)

La isla permaneció básicamente olvidada durante buena parte del siglo XX. Hasta que en 1964 el gobierno indio trató de establecer contacto con los isleños cada cierto tiempo, aunque todos fueron respondidos con flechas, piedras y gestos de los lugareños llevándose las manos a los genitales. 

Durante unos 30 años el Gobierno condujo expediciones de contacto limitado que acabaron cosechando cierto éxito. Al frente de ellas estaba el único hombre que, en toda la Historia, ha mantenido un contacto más o menos habitual con los sentineleses y ha logrado sobrevivir para contarlo. Se trata de Trilokinath Pandit, el antropólogo al que el Ejecutivo encargó esta tarea en los años 60. Pandit dedicó 24 años de trabajo para un solo día de éxito. Hoy, con 83 años, no está seguro de que fuera buena idea: 

Los sentineleses no son la única tribu no contactada que sobrevivía en la zona hasta mediados del siglo XIX. Otras como los Onge o los Jarawa también lo hacían, pero ya no. Pandit trabajó con ellas, les llevó regalos y en parte las mostró al mundo. Ahora se arrepiente: "Les hemos expuesto a una forma de vida moderna que no pueden mantener. Han aprendido a comer arroz y azúcar. Hemos convertido a gente libre en mendigos". Y es cierto, especialmente en el caso de los Jarawa, víctimas incluso del turismo y los safaris humanos. Muchos de sus miembros han muerto por el contacto con enfermedades comunes, pero desconocidas para su sistema inmunológico. Algunas de las mujeres jarawas han sido esclavizadas como prostitutas, y a otras se las ve cerca de las carreteras bailando a la orden de los turistas que las graban a cambio de un poco de arroz o dulces. Los sentineleses son ajenos al trágico destino que ha golpeado a sus vecinos tribales, pero se defienden de forma subconsciente. De las tribus no contactadas, son la única que sobrevive en una isla, lo que les proporciona una defensa natural y efectiva. Cuando los exploradores británicos trataron de establecer contacto a usando miembros de tribus de las islas cercanas (jarawa, onge o gran andamaneses), éstas no tenían ni idea de la existencia de sus vecinos y no podían entender su idioma.

Pandit llegó a la Isla Sentinel del Norte por primera vez en 1967 y los nativos reaccionaron escondiéndose en la jungla que cubre la práctica totalidad de la isla. Lo intentaron de nuevo en 1970 y 1973, fueron recibidos con flechas y lograron escapar por los pelos. En 1974, al volver a la isla, lo hicieron cargados de cocos y con un cerdo vivo, que dejaron en la costa. Pandit reflejó en sus diarios la reacción de los aborígenes a los regalos: «Nos daban la espalda y se sentaban en cuclillas como para defecar. Pretendían insultarnos y decir que no éramos bienvenidos». En otros vídeos captados desde barcos se les puede ver en una actitud similar: llevándose las manos a los genitales y meneando sus penes en actitud desafiante. Pese a esto, los antropólogos tomaban nota de lo que los sentineleses recibían con agrado y de lo que no. Concluyeron que su obsequio preferido eran los cocos, que no crecen en la isla. E intensificaron sus visitas, que eran recibidas cada vez con menos hostilidad. Fue una labor que llevó décadas hasta que se pudo culminar en 1991. El 4 de enero de aquel año, Pandit y sus compañeros se acercaron a la isla y, por primera vez, fueron recibidos por un grupo de 28 hombres, mujeres y niños desarmados. 

La comunicación verbal fue imposible, pero el grupo intercambió cocos, gestos y algunas sonrisas. De aquel encuentro surgieron los pocos datos que se tienen sobre su cultura. Por ejemplo, que sus canciones sólo reproducen dos notas y que sólo son capaces de contar hasta dos. No parecían caníbales (en contra de la creencia popular), aunque sí tenían tradiciones como fabricar collares con las dentaduras de miembros fallecidos de la tribu. 

No obstante, el éxito no fue prolongado. Tras ese pequeño impás, en el que ambos grupos se mezclaron en la orilla de la playa, en cuanto se dieron la vuelta para dirigirse hacia su embarcación, los sentineleses recuperaron su actitud hostil y volvieron a lanzarle flechazos. Finalmente, en 1997 el gobierno indio cambió su política y decidió suspender las expediciones debido a los continuos fracasos y a la presión ejercida por varias ONG después de que los Jawara (una tribu que habita islas cercanas a Sentinel del norte) se situase al borde de la extinción debido al turismo y a los "safaris humanos".

En 1974, un equipo de grabación de National Geographic se internó entre las tierras de los sentineleses quienes, al sentirse invadidos en su espacio, atacaron con flechas a los cámaras y reporteros, alcanzando en una pierna al director del documental. 

En 1975, el rey Leopoldo de Bélgica realizó una gira diplomática en el archipiélago. Durante un crucero nocturno, trataron de poner pie en la isla, pero un guerrero les ofreció la típica recepción sentilenesa y una flecha alcanzó a uno de los cámaras, situación que hizo que el bote diera media vuelta de forma inmediata.

En agosto de 1981, un carguero de Hong Kong (MV Primrose), se acercó demasiado a la isla y quedó varado en la barrera de coral que la rodea. El capitán de la nave, consciente del peligro, ordenó a la tripulación que permaneciera en el barco en todo momento. Al cabo de unos días, detectaron figuras humanas en la playa. Primero pensaron que era el equipo de rescate, pero tras mirar por los prismáticos descubrieron que eran hombres desnudos y armados en actitud amenazante, que procedían a fabricar canoas de madera, aparentemente con la intención poco amistosa de abordar el barco. los sentileneses no encontraron la forma de trepar hasta la cubierta y sus flechas de madera no pudieron hacer nada contra el acero del casco. Finalmente, los tripulantes fueron rescatados en helicóptero dejando el MV Primrose abandonado (ver marca de posición). El barco permitió a los habitantes de Sentinel, entrar en una insospechada Edad de Hierro. En lo sucesivo, las armas con las que recibirían a los visitantes ya no tendrían puntas de madera sino de hierro. Hoy en día aun es visible en Google Earth y sigue siendo su principal y única fuente de metal.

La noche del 26 de diciembre de 2004 un tsunami azotó el océano Índico causando 280.000 víctimas a lo largo de la costa del golfo de Bengala. Se cree que el tsunami afectó seriamente la isla Sentinel del Norte, pudiendo haber muerto gran parte de sus habitantes, el terremoto inclinó la placa tectónica sobre la que se asienta la isla, elevándola entre 1 y 2 metros. Grandes extensiones de los arrecifes de coral que rodean la isla quedaron expuestos y se convirtieron en tierra firme o lagunas poco profundas, ampliando los límites de la isla que llegó a crecer 1 km en algunas direcciones y uniendo Isla Constance con Sentinel. 

En pleno caos, el gobierno indio no se acordó de la isla hasta tres días después del desastre, pero un vuelo en helicóptero unos días después confirmó que al menos varios sentileses habían sobrevivido. El helicóptero, enviado por las autoridades indias para comprobar el estado de la tribu, no consiguió aterrizar y fue objeto de una lluvia de flechas, piedras y lanzas disuasorias a su paso por la isla. Los habitantes parecían estar bien.

El 26 de enero de 2006 dos pescadores furtivos indios (Sunder Raj, de 48 años, y Pandit Tiwari, de 52) se acercaron excesivamente a la isla cuando trataban de pescar cangrejos, decidieron pernoctar en la orilla y murieron a manos de los sentileses. Desde ese momento, el gobierno decidió prohibir todo viaje a la isla y declaró una "zona de exclusión" de 3 millas (5,6 kilómetros) alrededor de la isla. No se tomarán medidas contra los isleños si matan a quien se acerque más allá de esos límites.

Las autoridades de la India entienden que los sentineleses son, de algún modo, conscientes del mundo que les rodea. Ven enormes cargueros a lo lejos y aviones que sobrevuelan su isla, disparan flechas a los helicopteros... pero desean seguir aislados. India, como la mayoría de gobiernos de países en donde sobreviven grupos no contactados, ha decidido respetar esa voluntad y no interferir de ninguna manera en el día a día de los sentineleses. 

El gobierno local de las islas Andamán y Nicobar ha declarado recientemente que no tiene ninguna intención de interferir con el estilo de vida o el hábitat de los sentineleses, mientras que el gobierno de la India prohíbe estrictamente que turistas visiten la isla. 

Algunas veces, barcos con turistas extranjeros pasan por la isla, pero son ahuyentados por la Guarda Costera. Según el Departamento de Bienestar Tribal, hay constantes patrullajes de las islas para evitar este contacto pero, debido al tamaño del área "hay posibilidad de que alguno se escape" como sucedió en el caso de John Chau.

John Allen Chau

Más recientemente, el 16 de noviembre de 2018, John Allen Chau (26 años) murió al intentar entrar en contacto con los autóctonos a los que quería evangelizar. Los habitantes, fieles a sus costumbres, lo atacaron con flechas y enterraron su cuerpo en la playa, según relatan los pescadores que trasladaron a Chau hasta la isla. Su cuerpo aún no ha sido localizado y probablemente, jamás se recuperará. 

Chau se unió a la secta 'All Nations' para poder llegar a los pueblos no alcanzados por el evangelio y hasta aprendió medicina de emergencia. Según lo publicado en su diario, el joven americano tenía el propósito de hacerse pasar por un pescador y evangelizar a la comunidad local, pero fue acribillado a flechazos mientras gritaba «Jesús os ama» dejando un gran problema al gobierno indio para recuperar su cuerpo.

Las acciones deliberadas (y obsesivamente planificadas) del joven misionero, no solo llevaron a su muerte, sino que llevaron a la cárcel a cuatro pescadores que lo ayudaron en su misión y a su amigo Remco Snoeij, quien afirmó que Chau "había perdido la cabeza”.

En un comunicado en la cuenta de Instagram de la víctima, su familia "perdonó" a los responsables de la muerte y pidió la liberación de los arrestados, ya que Chau viajó "por voluntad propia"

+ info: El Independiente - BBC



Agloe, el lugar que pasó de un mapa al mundo real - EEUU

Ubicación "teórica" de Agloe

Corrían los años 30, en aquella época la cartografía era un negocio exigente y competitivo; crear un mapa requería un gran trabajo de campo y una edición bastante laboriosa. Debido a esto, era frecuente la "piratería de mapas", numerosas empresas copiaban datos de mapas ajenos para ahorrar costes en su proceso productivo, creando un negocio fraudulento que sin embargo podía reportar grandes beneficios para la época.

Las empresas de cartografía cuidaban mucho los detalles y no estaban dispuestas a que cualquiera les robara su obra. Una forma eficaz de detectar los mapas copiados era añadir pequeñas trampas de derechos de autor: una calle falsa, una ciudad inventada… Con estos datos, los autores originales tenían material para llevar a sus competidores a los tribunales, alegando que la única manera de que esos lugares ficticios apareciesen en otras obras era copiando sus mapas. 

Fue en esta época cuando la empresa General Drafting Company, dedicada a la realización de mapas de carreteras, decidió incluir este tipo de recurso en sus nuevos mapas. Aburridos de que otras empresas se aprovechasen de su trabajo, el director de General Drafting Co. (Otto G. Lindberg) y su ayudante (Ernest Alpers) usaron el anagrama de sus iniciales para dar nombre a "Agloe", un lugar ficticio entre las poblaciones de Roscoe y Rockland, en Nueva York. 

Así fue como en los mapas del estado de Nueva York empezó a aparecer una localidad llamada Agloe. Situada en una intersección de carreteras sin asfaltar en las montañas de Catskill, más concretamente en el cruce entre las carreteras NY 206 y Morton Hill Road, este lugar en realidad nunca había existido, era tan solo una "marca de agua" con la que denunciar a otras empresas copiadoras de mapas. Satisfechos, Otto y Ernest esperaron confiados a que sus competidores cometieran el primer error. 

El primer juicio no se hizo esperar y pronto General Drafting Co. denunció a uno de sus mayores plagiadores: Randy McNally. Sin embargo, los abogados de McNally debían de ser de los muy buenos; se desplazaron hasta la ubicación de Agloe y allí encontraron un edificio llamado "Agloe General Store". Durante el juicio, este almacén (hoy en día ya desaparecido), les permitió demostrar que el lugar era real, no un simple truco anti-plagio como General Drafting sostenía. 

Paradójicamente, cuando los dueños de este almacén llegaron a la zona, no sabía como llamar al almacén, así que usaron un mapa de General Drafting Co. para ver cómo se llamaba el lugar y bautizarlo en consecuencia. Tras su estrepitoso fracaso como trampa, hoy en día Agloe aparece referenciado en la cultura popular como un lugar ficticio en el que encontrarse y el Servicio Geológico de Estados Unidos ha terminado por añadirlo a su nomenclátor, eso sí, con la coletilla (Not Official) 

+ info: Wikipedia

23 diciembre 2020

Octavius

Representación del Octavius

El Octavius fue un barco fantasma del siglo XVIII. A día de hoy no se conserva ninguna prueba de su existencia, por lo que es difícil saber si su historia fue real o si se trata tan solo de una la leyenda, pero de ser cierta, el barco fantasma habría sido la primera nave en cruzar el temido Paso del Noreste, eso sí, nadie pudo celebrarlo, todos sus tripulantes llevaban años congelados.

El Avistamiento:

Según la leyenda, el 11 de octubre de 1775 el barco ballenero Herald, capitaneado Alex Warren, estaba cazando cetáceos al oeste de Groenlandia cuando de pronto vio aparecer una goleta de tres mástiles entre la densa niebla. Un barco de esta características resulta ciertamente extraño en unas gélidas aguas en las que apenas había rutas comerciales. 

Extrañado el capitán ordenó acercarse al barco y pronto pudieron constatar que se trataba de un barco fantasma, el casco presentaba numerosos daños, las velas colgaban hechas girones y no había señales de vida en cubierta. Una vez suficientemente cerca, vieron que el barco llevaba pintado en el casco el nombre "Octavius" y que la nave estaba completamente cubierta de una capa de hielo. No había ningún tripulante a la vista y todo el barco estaba sumido en un silencio espectral. Nadie respondía a sus llamadas por lo que el capitán ordenó a un grupo de cinco hombres que se preparasen para abordar el barco.

Los marineros aterrados se resistieron a adentrarse en el barco fantasma, pero el capitán quería saber si aun transportaba algún cargamento valioso. Al descender a los camarotes, la avanzadilla pudo ver por fin a la tripulación, 28 personas yacían muertas bajo cubierta, todas ellas congeladas y en perfecto estado de conservación, como si la tragedia hubiese ocurrido pocos días antes. Algunos estaban en sus literas, otros reposaban sentados y algunos incluso estaban de pie. 

El capitán Warren se dirigió a las estancias de los oficiales para averiguar algo más sobre el barco y su tripulación y allí se encontró con una dantesca escena: el cadáver congelado del capitán estaba sentado frente a la mesa de su camarote, pluma en mano, con un cuaderno de bitácora delante suyo en el que por lo visto estaba realizando una última anotación. En su camarote también estaban los cadáveres de una mujer, un niño cubierto con una manta y un marinero con una pequeña lata de yesca. El grupo de abordaje huyó despavorido y solamente tomó el cuaderno de bitácora antes de abandonar el barco, el siniestro ambiente no invitaba en absoluto a seguir investigando. 

La última entrada del cuaderno de bitácora estaba fechada el 11 de noviembre de 1762, según esto, el barco habría estado perdido a la deriva en el Ártico durante 13 años. Todo el cuaderno de bitácora estaba congelado, por lo que las hojas se desprendieron de su encuadernación, quedando solamente la primera y unas cuantas de las últimas páginas.

Grabado del relato "Gloriana" publicado en 1905 en The Blue Adventure Book

El Paso del Noroeste:

Históricamente, uno de los mayores retos de la navegación marítima, era encontrar el llamado “Paso del Noroeste”, una ruta por el norte de Canadá que permitiese pasar del Océano Atlántico al  Océano Pacífico, sorteando las islas de la costa canadiense. Hasta la apertura del Canal de Panamá en 1914, la única manera para pasar de un océano al otro, era cruzar el temible Cabo de Hornos, una hazaña que los pocos marineros que lograban vivir para contarlo, celebraban añadiendo un pendiente de aro a sus orejas. 

Debido a la dificultad de la ruta convencional, muchos navegantes se plantearon el paso del noreste como una alternativa tan anhelada como traicionera. Esta vía marítima estaba bloqueada por un denso mar de hielo la mayor parte del año, por lo que la hazaña requería de un gran sentido de la oportunidad y de una actitud cuanto menos temeraria: Intentar cruzar este paso, implicaba adentrarse con un barco por el estrecho de Lancaster cuando las condiciones meteorológicas lo permitiesen (normalmente durante un breve periodo en verano), avanzar todo lo posible hacia el Oeste hasta que la nave quedase atrapada por el hielo, aguantar como malamente fuese posible durante el largo invierno y confiar en que durante el breve verano, el deshielo permitiese liberar la nave y continuar su rumbo hacia lo desconocido. Si, como era frecuente, el deshielo no permitía liberar el barco, la nave seguiría atrapada durante un año más y los tripulantes se expondrían a morir de hambre o de frío en cuanto se agotasen sus suministros.

El primer intento de encontrar una ruta viable fue en 1497 y el responsable fue el navegante italiano Giovanni Caboto, quien trabajaba a las órdenes del rey británico Enrique VII. Desde entonces, numerosos intentos fracasaron de un modo estrepitoso. Uno de los fracasos más famosos fue la expedición Franklin de 1845, compuesta por los navíos HMS Terror y HMS Erebus, cuyos restos fueron localizados en 2016. Los británicos quedaron atascados sin poder avanzar hacia el oeste durante tres largos inviernos hasta que en 1848, desesperados, decidieron abandonar las naves en la isla King William para intentar alcanzar tierra firme canadiense, nunca más se supo de ellos.

La primera navegación con éxito de la que se tiene constancia fue completada por Roald Amundsen en 1906, un explorador innegablemente pragmático que apostó por un barco pequeño de poco calado que logró adaptarse a las condiciones de la zona. Recientemente, a raíz del cambio climático, los hielos han empezado a retroceder permitiendo a barcos cargueros atravesar esta región durante determinados periodos del año, de hecho hasta 2009 esta ruta no se consideraba viable a efectos comerciales.


El viaje del Octavius:

Según el famoso cuaderno de bitácora, el Octavius zarpó en 1761 desde Inglaterra hacia el Lejano Oriente, llegando con éxito a su destino el año siguiente. El capitán apostó que volvería a través del traicionero y poco conocido Paso del Noroeste: partiendo de China, navegó hasta América cruzando el Pacífico Norte, atravesando el estrecho de Bering y bordeando el hielo que se forma en esta región; desafortunadamente, el barco quedó atrapado poco después en los bancos de hielo del norte de Alaska. La última posición registrada del barco mientras su tripulación estaba aun viva fue el 11 de Noviembre de 1762 y afirmaban encontrarse atrapados por el hielo en las coordenadas 75°N 160°O, unas 250 millas (400 Km) al norte de Barrow, el cabo más septentrional de Alaska, en pleno Océano Ártico.

Trece años más tarde, el barco ballenero Herald avistó al Octavius cerca de Groenlandia, por lo que el barco habría cruzado el traicionero Paso del Noroeste de forma póstuma y sin tripulantes vivos. El barco nunca más fue visto de nuevo tras su encuentro con el Herald, siendo arrastrado por el viento y las corrientes la noche siguiente.

De ser cierta esta leyenda, en alguno de los veranos entre 1762 y 1775, la ruta del Paso Noroeste quedó libre de hielo y las corrientes marinas arrastraron al barco fantasma junto con otros casquetes de hielo hasta que lentamente a lo largo de 13 años logró completar la travesía.
¿Pero cómo pudo quedar toda la tripulación congelada de ese modo? Pues la hipótesis más factible es una caída brusca de temperaturas, para hacernos una idea, la caída de temperatura más rápida de la que se tiene registro se produjo el 22 de Enero de 1943 en Spearfish, Dakota del Sur. A las 9 de la mañana, las temperaturas se desplomaron desde unos tolerables 12º C hasta los -20º C en apenas 27 minutos debido a un cambio repentino en la dirección de una corriente de aire cálido. No es descartable que en medio del Océano Ártico se pudiese producir una caída aun más brusca... cosas más raras se han visto.

+ info: 
Wikipedia - Paraloscuriosos - Col2


Houtouwan, Isla Shengshan - China

La hidra es el último habitante de Houtouwan (CHINAFOTOPRESS/GETTY)

En demasiadas ocasiones, el hombre es capaz de transformar completamente su entorno sin reparar en las consecuencias, todo en aras de un progreso que pocas veces tiene reparos con la naturaleza. Por eso siempre es fascinante descubrir ciudades o pueblos fantasma que por diversas causas han sido abandonados, dejando que la naturaleza recupere sus dominios. 

Este es el caso de Shengshan, una de las muchas islas situadas al este de la provincia oriental de Zhejiang, en China. Las Islas Shengsi, en ocasiones mal traducidas como Archipiélago Shengsi, son un conjunto de 394 islas que forman parte del archipiélago de Zhoushan, situado en la bahía de Hangzhou, frente a la desembocadura del popular río Yangtsé, el más largo tanto de China como de Asia.

Esta pequeña isla fue una vez hogar de un atestado pueblo habitado por más de 2.000 pescadores y sus familias, alojados en más de 500 casas. Sin embargo, a comienzos de los años 90, muchas de estas islas vieron cómo su población, principalmente compuesta de pescadores, migraba hacia la bahía de Hangzhou en una búsqueda de mejores oportunidades laborales. Tradicionalmente, la gran mayoría de estas islas vivían de la pesca, aunque con el paso del tiempo la base económica de Zhoushan se ha diversificado mucho. Además, la lejanía y el difícil acceso de estas islas implicaban que la educación y la calidad de las entregas de alimentos se vieran afectadas; el desarrollo que se vivía a pocos kilómetros de allí en ciudades como Shanghái, jamás llegó a estas islas, por lo que muchos de estos poblados de pescadores terminaron siendo abandonados por sus moradores. Con el paso de los años, casi toda la población abandonó estas islas, dejando que la madre naturaleza se hiciera cargo de ellas. 


Foto aérea de Johannes Eisele, fotoperiodista de la Agencia France-Presse

En la isla de Shengshan se encuentra Houtouwan, un pueblo abandonado en el que, con el paso de los años, una exuberante vegetación se ha apoderado de los edificios, convirtiendo a la inhóspita isla en un popular destino turístico. Inicialmente, cientos de turistas curiosos paseaban por los peligrosos senderos de la isla atraídos por una aventura nostálgica y decadente, sin embargo desde 2017 las autoridades cobran una entrada de 50 yuanes y obligan a los visitantes a seguir un recorrido señalizado por su propia seguridad.

Ubicado en el norte de la isla de Shengshan, a 90 kilómetros de la costa de Shanghái, Houtuwan fue fundada en 1950 y se convirtió en una próspera comunidad de pescadores que llegó a hospedar a 3000 habitantes. Sin embargo, la dificultad para acceder a la isla (un fuerte oleaje golpea su costa complicando la llegada de pequeñas embarcaciones), unido a sus deficientes comunicaciones, fue el comienzo de su declive. Para el año 1994, casi toda la población de Shengshan había emigrado, hoy en día se pueden contar con los dedos de la mano sus residentes, algunos de ellos trabajan como guías turísticos o encargados de seguridad y dan fe de los problemas para vivir en esta isla:
"El negocio de la pesca era bueno, el problema era el transporte y la accesibilidad. Una vez que las personas tuvieron dinero, todas se mudaron a otros lugares. Para dar a luz, llevar los niños a la escuela o cuidar de ancianos enfermos, sólo había un pequeño camino para salir de aquí, y tomaba mucho esfuerzo tanto para subir como para bajar"
La isla lleva abandonada 25 años, y en ella sólo quedan las casas y algunas pequeñas construcciones como símbolo de que alguna vez fue un lugar que albergó familias y fue la cuna de varias generaciones de pescadores. Hoy en día el silencio domina lo que antaño fue una bulliciosa población pesquera, sin embargo, a diferencia de otros lugares abandonados, Houtuwan no está muerto, una exuberante vegetación se ha apoderado de los restos de nuestro progreso. La hiedra cubre la inmensa mayoría de los edificios, en los cuales podemos encontrar ventanas rotas por los efectos de la vegetación y terrazas desoladoras desde las que observar el mar tormentoso.

+ info: BBC - Xataka


20 diciembre 2020

Centralia, The Silent Hill - EEUU

Carretera de entrada a Centralia

Centralia es (o más bien era), un pequeño pueblo minero de Pensylvannia, EEUU. Fundado en una zona con la mayor concentración de antracita del planeta, la idea parecía ser muy buena: La antracita es la variedad más densa de carbón, más del 90% de su masa está compuesta por carbono puro, lo que la dota de un característico brillo metálico. Además es compacta, dura y lo más importante, su capacidad calorífica es muy elevada, casi un 50% mayor que la del carbón común.

En su momento de máximo esplendor (1890), Centralia llegó a tener 2761 habitantes; sin embargo, en la década de los 60, con la demanda de carbón menguando, la población descendió hasta los 1100 habitantes. Fue en esta época, un 7 de mayo de 1962, cuando el consejo del pueblo se preparaba para celebrar el Día de los Caídos por todo lo alto... Sin embargo, una sombra en el horizonte empañaba la celebración; cerca del cementerio donde se iban a celebrar la mayoría de los actos había un vertedero cuyos malos olores amenazaban con arruinar tan solemne día. Dicho "vertedero" en realidad era una profunda zanja en una antigua mina al aire libre abandonada... la regulación del Estado de Pennsylvania, conocedora de sus ciudadanos, prohibía tajantemente la quema de basura en minas de carbón. 

El 27 de mayo de 1962, un día antes del día de los caídos, Centralia decidió que quería ver arder la basura. En un elegante ejercicio de cuñadismo, se prendió fuego al vertedero y por extensión, a todo un afloramiento de carbón que se ocultaba bajo la montaña de escombros. Inicialmente, el fuego hizo su trabajo, se apagó sin problemas y permitió a Centralia celebrar un día de los caídos sin olor a basura 

Al día siguiente, el 29 de mayo, el fuego reapareció y fue rápidamente sofocado. Eso no estaba previsto, pero tampoco era para tanto, nada que los habitantes de Centralia no supieran resolver.

Cinco días después volvía a aparecer el fuego, esta vez se removió la basura con excavadoras para que los bomberos pudieran acceder a cualquier rastro que quedara del incendio. Ahora si que debería estar extinto...

Unos días más tarde se descubrió que un agujero había conectado el fuego con una red de túneles de antiguas minas de carbón. Oculto bajo la superficie, el incendio se había extendido lento pero imparable entre los depósitos subterráneos de carbón. Se intentó apagar el fuego de nuevo inundando el vertedero con agua, no tuvo éxito. Después se empleó arena y otros materiales no inflamables para ahogar las llamas, pero tampoco funcionó. Finalmente, se decidió cortar el avance del fuego cavando zanjas a modo de cortafuegos entre las zonas afectadas y los depósitos que aún no estaban ardiendo, pero la falta de recursos y el exceso de trabas burocráticas impidieron que los trabajos de extinción se anticiparan al incendio. A pesar del lento avance de las llamas, Centralia no fue capaz de parar una amenaza que terminó por llegar al pueblo.

El aspecto actual de Centralia fue una de las fuentes de inspiración del videojuego "Silent Hill"

El mayor inconveniente de vivir sobre un incendio es que puedes morir en cualquier momento envenenado por el monóxido de carbono resultante de la combustión del carbón. Otro problema que tenía en vilo a los habitantes eran los huecos que dejaba el carbón en el subsuelo tras quemarse. Estas grandes burbujas debilitaban la estructura del suelo causando derrumbes, socavones o el colapso de edificios enteros. El Gobierno consiguió mantenerse al margen hasta que en 1981, el caso saltó a la opinión pública tras el accidente de un niño que logró salvarse de milagro agarrándose a una raíz tras caer por un agujero de casi 50 m. que se había abierto bajo sus pies. 

Incapaz de ignorarlo por más tiempo, el Gobierno organizó un programa de 42 millones de dólares para re-ubicar a la población y demoler las viviendas. Sin embargo, el pueblo se dividió en dos bandos: los que se querían marchar lo antes posible y los que preferían quedarse y dedicar todo el dinero a intentar apagar el incendio. Al final, el Gobierno optó por una decisión salomónica: compró todas las propiedades, dando liquidez para comprar otra casa a quienes quisieran marcharse, y permitiendo que se quedasen en el pueblo quienes así lo deseasen, eso sí en unas casas y unos terrenos que ahora pertenecían al estado.

Hoy en día, los incendios de Centralia están repartidos en un área de unos 15 kilómetros cuadrados y, al ritmo que está ardiendo, se calcula que puede durar otros 250 años más. En 2013, ya sólo quedaban 7 residentes. 

Jharia, Dhanbad, Jharkhand, India

Centralia es quizás el caso más mediático pero no es el único ejemplo de ciudades en lenta combustión. En la ciudad de Jharía, en el noroeste de India, cientos de personas mueren lentamente por culpa de trastornos respiratorios y enfermedades en la piel provocadas por el humo tóxico de un incendio centenario. Al igual que Centralia, el suelo de esta región es uno de los mayores y más ricos yacimientos de carbón del mundo; de las 74 minas de carbón que hay en la India, 70 se localizan en esta zona. 

En 1916 los británicos produjeron un incendio en una de las minas al intentar extraer los abundantes recursos de la zona; al ser el carbón y la turba un material muy combustible, el fuego se propagó hacia el interior de la tierra extendiéndose lentamente entre las grietas, desde entonces no ha dejado de arder... 

A pesar de los numerosos esfuerzos realizados, el incendio ya abarca 17 Km cuadrados con más de 70 focos identificados bajo el subsuelo. Se calcula que con el carbón existente en la zona, el incendio podría continuar activo otros 3600 años más.

En 1995, tras consumirse una beta de carbón, la tierra se abrió engullendo 250 casas; pero ni siquiera esto ha detenido el ritmo de vida en Jharía. Aquí no hay dinero para expropiaciones... la mayoría de sus habitantes han nacido y crecido en una tierra en llamas, un lugar inhóspito que escupe humo tóxico y que amenaza con envenenarles silenciosamente cualquier noche.


+ info: BBC - France24


19 diciembre 2020

Los Relámpagos del Catatumbo - Venezuela

En la localidad de Ologá (estado de Zulia, al oeste de Venezuela), es raro ver una noche en todo su oscuro esplendor… Entre abril y noviembre, los relámpagos iluminan constante en el cielo, un fenómeno que ha sido bautizado como "El Relámpago del Catatumbo" ya que en un principio se asociaba al delta del río Catatumbo, una extensa zona pantanosa situada al suroeste del lago de Maracaibo, el más grande de Sudamérica.

Durante el año, este tormentoso enclave en la desembocadura del río Catatumbo sufre un promedio 297 tormentas eléctricas; en ocasiones, la actividad eléctrica de las tormentas es incesante, el cielo nocturno se ilumina debido a los continuos fogonazos de los rayos.

Durante muchos años se consideraba que la mayor concentración de relámpagos del mundo se originaba en la cuenca del río Congo, en África Central. Kifuka, una localidad de la República Democrática del Congo, produce la impresionante cifra de 158 relámpagos por kilómetro cuadrado por año.

Sin embargo, un estudio de la agencia espacial estadounidense (NASA) y de las universidades de Maryland, Alabama (EE.UU.) y Sao Paulo (Brasil), analizó los datos recolectados por un sensor de rayos llamado Lightning Imaging Sensor (LIS). Este sensor está integrado en el satélite Tropical Rainfall Measuring Mission (TRMM) de la NASA, y ha permitido recolectar una ingente información sobre las lluvias tropicales durante los últimos 17 años.

El estudio, publicado en el boletín de la Asociación Estadounidense de Meteorología (AMS), otorga al lago de Maracaibo el estatus de "capital de los relámpagos en la Tierra”. Según las conclusiones de dicho estudio, Catatumbo es, seguramente, el lugar con mayor actividad tormentosa de toda la Tierra, y no sólo por el número de días de tormenta (unas 160 noches al año con una duración que oscila entre las 7 y las 10 horas) sino también por las 50-60 descargas eléctricas por minuto que llegan a producirse en cada tormenta.

Catatumbo destruye todos los récords, con casi 250 rayos por kilómetro cuadrado y un promedio de 1,6 millones de relámpagos por año, algunos años se han llegado a registrar hasta 260 tormentas. Este raro fenómeno meteorológico recibe el nombre de “relámpago del Catatumbo” o también “Faro de Maracaibo”, y además de mantener los cielos prácticamente iluminados cada noche, genera una enorme cantidad de ozono, aproximadamente el 10% del que se produce en toda la Tierra.

El estatus de Catatumbo como capital de las tormentas eléctricas del mundo fue reconocido oficialmente en enero de 2014, cuando el Libro Guiness de los Récords lo incluyó como el lugar con "más alta concentración de rayos en el mundo", la capital de los relámpagos en la Tierra.

En las imágenes de satélite de la NASA se pueden identificar dos epicentros de: uno sobre el río Catatumbo, que generalmente comienza al atardecer, y otro aún más grande sobre la costa suroccidental del Lago de Maracaibo, que comienza más avanzada la noche y que produciría los brillantes relámpagos blanco azulado cerca del Campo Catatumbo. El resultado es un resplandor que ilumina la noche en una vasta región, llegándose a observar a varios cientos de kilómetros de distancia y permitiendo, en tiempos de los barcos a vela, la navegación nocturna en aguas del Maracaibo.

Los meteorólogos todavía no han identificado las razones por las que en Catatumbo se producen las tormentas eléctricas más persistentes del planeta, pero la teoría más aceptada dice que masas de aire cálido y húmedo procedentes del Caribe llegan empujadas por los vientos alisios, una vez aquí atraviesan las aguas salobres del Lago de Maracaibo antes de quedar canalizadas por la orografía de la zona, entonces estas masas de aire ascienden produciendo grandes nubes de desarrollo vertical que chocan con el aire frío de los Andes.

También se ha especulado con el papel que podría desempeñar en este proceso el metano que abunda en las ciénagas de la zona. En los últimos años se han detectado algunos períodos prolongados de tiempo en los que el fenómeno prácticamente desapareció, esto se ha relacionado con la incidencia de distintas sequías en la zona y la consecuente degradación de las ciénagas por la falta de agua. Esta circunstancia hace que disminuyan los aportes de ozono a la atmósfera con implicaciones a escala global debido al gran protagonismo que tiene el relámpago perpetuo del Catatumbo en la producción de este gas.

Las referencias más antiguas al fenómeno proceden de las tribus indígenas que desde tiempos remotos habitan la región: la etnia Wari, identifica el fenómeno con “una concentración de millones de cocuyos (luciérnagas) que se reúnen en el Catatumbo cada noche para rendirle tributo a los padres de la creación”. Otras tribus como los Yucpas y los Wayúu lo atribuyen a la presencia de espíritus de guajiros caídos que resplandecen como una especie de mensaje, refiriéndose al fenómeno como el "terno resplandor en las alturas".

El primer escrito donde se menciona al Relámpago del Catatumbo fue el poema épico “La Dragontea” de Lope de Vega, publicado en 1597. La Dragontea narra la derrota del pirata inglés Francis Drake por el alcalde Diego Suárez de Amaya. De hecho, son numerosas las batallas navales en las que la victoria se atribuye a la iluminación del “Faro de Maracaibo”

La primera descripción científica se la debemos al naturalista y explorador prusiano Alexander Von Humboldt, quien describe el fenómeno como “explosiones eléctricas que son como fulgores fosforescentes…”.

El relámpago del Catatumbo es admirado por la sociedad venezolana, en especial en el estado noroccidental del Zulia, el cual incluye un rayo en su escudo oficial para simbolizar dicho fenómeno. También la letra del himno del Estado Zulia incluye una estrofa que hace referencia a este fenómeno: "La luz con que el relámpago / tenaz del Catatumbo / del nauta fija el rumbo / cual límpido farol"

Hoy en día cumple un importante papel turístico en una región en la que prosperan las cabañas junto al lago para observar el espectáculo.

+ Info: Wikipedia - BBC

12 diciembre 2020

Bir Tawil - Sudán del Norte


Jeremiah Heaton sosteniendo la bandera de su nuevo reino

Bir Tawil ("pozo de agua", en árabe) es un territorio desértico de 2.000 kilómetros cuadrados en la frontera entre Egipto y Sudán que no pertenece a ninguno de los dos países. Este páramo es tan yermo e inútil que ambos países se niegan a reconocerlo como parte de su territorio y es quizá el último territorio continental considerado Terra Nullius en todo el mundo.

En Bir Tawil solo hay arena y rocas, es un árido pedregal donde no crecen ni los cactus, sin habitantes ni infraestructura de ningún tipo, desde hace más de 100 años ha estado todo este tiempo en un limbo. Permanece sin reclamar debido a que, tanto Egipto como Sudán, lo consideran parte del territorio del vecino. Pero, ¿como es esto posible? ¿por qué un país rechazaría un terreno con el que expandir sus fronteras? Esto es debido a los tratados internacionales de delimitación de fronteras que los británicos aplicaron entre 1899 y 1902: estos tratados delimitaban las fronteras de Egipto y Sudán, hasta entonces bajo soberanía británica, si estos dos países tienen un conflicto fronterizo en regiones distintas, reclamar uno de los territorios implica automáticamente considerar al otro lugar en disputa como parte del país vecino. En este caso, tanto Egipto como Sudán llevan años peleando por el Triángulo de Hala'ib una zona en la que se están descubriendo numerosos yacimientos petrolíferos, esto implica que para hacer más legítima su reclamación, ambos países cedan "generosamente" Bir Tawil a su vecino. 


Ubicación de Bir Tawil y el Triángulo de Hala'ib

Pero vamos con la parte más maravillosa de esta historia... Jeremiah Heaton, era un anónimo policía de Virginia de 38 años, padre de tres hijos. Un buen día, en una de esas típicas charlas inspiradoras entre padres e hijos, le comentó a su hija Emily (entonces con 6 años) que si se lo proponía, podía llegar a ser cualquier cosa que quisiera en la vida:

  • E: ¿Cualquier cosa?
  • J: ¡Cualquiera!
  • E: Entonces... ¿Puedo ser una princesa? 
  • J: Por supuesto!!

Jeremiah asintió convencido, pero en lugar de olvidarse inmediatamente de la intrascendente conversación y seguir leyendo su periódico, éste padre se lo tomó en serio, muy en serio... Durante una temporada se informó de las condiciones geopolíticas necesarias para encontrar un pedazo de tierra aun sin reclamar, buscó en Google y encontró las dos únicas Terra Nullis que quedaban: Marie Byrd en la Antártida y Bir Tawil.

Inasequible al desaliento, Jeremiah le pidió a Emily y a sus otros dos hijos que diseñaran una bandera para su nuevo reino (que resultó ser sospechosamente parecida a la de Virginia, su estado natal), reservó un vuelo hasta Egipto, no paró hasta que las autoridades le dieron permiso para adentrarse unas horas en Bir Tawil, se unió a una caravana de mercaderes y tras catorce horas de tortuoso viaje por el desierto, el 16 de junio de 2014 (el día del séptimo cumpleaños de Emily) procedió a tomar posesión del desértico enclave: llegó a la zona con la ayuda del GPS, plantó el estandarte familiar en lo alto de una colina y se autoproclamó rey del nuevo país, convirtiendo así a Emily en la primera princesa de "Sudán del Norte".


Emily, princesa de Sudán del Norte, junto a la bandera nacional

La historia proporcionó una gran popularidad a la nueva familia real Heaton, quienes no dejaron de salir en los medios de todo el mundo con su tierna historia. De hecho, Disney está barajando comprar los derechos para desarrollar una película. Pero, más allá de lo poético, hay serias dudas legales sobre la viabilidad jurídica de esta reclamación. Para reclamar un nuevo estado soberano, hacen falta varios requisitos:
  • El territorio no debe ser reclamado por ningún estado, ésta es la parte más sencilla.
  • La familia real debe ocupar efectivamente el territorio, una mudanza que ahora mismo es inviable para la familia Healton
  • El nuevo territorio debe ser reconocido por sus vecinos y por la ONU
Para solventar el segundo punto, Jeremiah comenzó una campaña de crowfunding con la que recaudar 250.000 $ para "convertir Bir Tawil en un vergel", evidentemente, la campaña fue un fracaso...


Suyash I muestra su bandera para Bir Tawil

Por si la historia no fuese suficientemente peculiar, en 2017, dio un giro argumental propio de "Juego de Tronos". Suyash Dixit, un informático indio viajó hasta Bir Tawil y reclamó el territorio mediante una declaración pública:

"Yo, Suyash Dixit, el primero de mi nombre y el protector del reino, me declaro monarca del reino de Dixit. Desde hoy me llamaré Rey Suyash I y declaro esta tierra no reclamada de Bir Tawil como mi país hasta la eternidad."
El conflicto diplomático con el anterior monarca fue inmediato, a lo que Suyash I respondió alegando que Heaton no podía gobernar Bir Tawil desde Virginia y que "estaba dispuesto a ir a la guerra" para defender su reino. Para dar más solidez a su reclamación, Suyash plantó una colorida bandera diseñada por él mismo, y una semilla, afirmando: “si siembras la tierra, es tuya”. En principio, Suyash se está planeando un escrito a la ONU en el que solicita el ingreso en la comunidad internacional, pero nada hace pensar que vaya a tener más suerte que Jeremiah.